Década del 70‎ > ‎

Dr. Arturo Mor Roig ¡¡¡¡PRESENTE!!!! 15 de julio de 1974

publicado a la‎(s)‎ 17 jul. 2014 16:50 por Julio Mendoza


Minutos antes de las 14 de aquel fatídico 15 de julio de 1974, Arturo Mor Roig, como solía hacerlo durante los últimos 8 meses, tomó ubicación, junto a otras tres personas, en el restaurante Rincón de Italia de la calle Paraguay 3701, ubicado a unas 10 cuadras de la estación de San Justo, Provincia de Buenos Aires. 

Alrededor de las 14.30 dos jóvenes, correctamente vestidos, que ocupaban una de las mesas cercanas a la de Mor Roig, se pusieron de pie y decididamente avanzaron hacia él. Al llegar a su lado extrajeron pistolas de entre sus ropas y comenzaron a dispararle.

Segundos después, otros dos hombres que se encontraban en la puerta del local ingresaron empuñando escopetas de caño recortado y abrieron salvajemente fuego sobre la víctima, que ya se había desplomado mortalmente al suelo.

En medio del desconcierto y el pánico de la gente, que comenzó a correr desesperadamente, los asesinos, respondiendo a un plan bien estudiado y fríamente ejecutado, salieron por una de las puertas de servicio, ingresaron a un Fiat 128 rojo que los aguardaba y huyeron a toda velocidad. La autopsia realizada horas después en el Instituto de Cirugía de Haedo informó que el cadáver de Mor Roig tenía 32 orificios de bala.

El asesinato provocó una honda conmoción en los círculos políticos y fue condenado por los diferentes partidos mayoritarios. El Poder Ejecutivo decretó duelo nacional y sus restos fueron velados en el Salón de los Pasos Perdidos.

Horas después del asesinato y luego de un tiroteo en Haedo, la policía dio muerte a un probable implicado en el crimen y detuvo a otros dos. El individuo muerto era Guillermo Rubén Pérez, con un frondoso prontuario en actividades terroristas y con varios pedidos de captura. 

Era militante del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) y estaba considerado como el número tres de la organización detrás de Roberto Santucho y Enrique Gorriarán Merlo. Además, estaba implicado en el secuestro y asesinato del director de Fiat, Oberdan Sallustro, en 1972. Días después, sin embargo, la agrupación Montoneros se atribuyó -extraoficialmente- el hecho mediante algunas pintadas y cánticos.

Pero es innegable que Montoneros, el E.R.P. y tantas otras agrupaciones terroristas, estaban imbuidas de la paranoia de la subversión, con total desprecio de las instituciones democráticas, como también de la vida y la libertad de las personas.

 Basta señalar que en 1974 hubo 117 secuestros y 110 personas asesinadas. Y durante ese año, en pleno funcionamiento de las instituciones democráticas, ejercían la Presidencia de la Nación el General Juan Domingo Perón, y luego de su muerte, su esposa y sucesora, María Estela Martínez. Fue en ese clima de intolerancia que se produjo la muerte de Mor Roig.

El propósito de hallar una explicación lógica a un acto de tal barbarie suele quedar trunco, ya que el fanatismo y el odio no son racionales.
Foto: Dr. Arturo Mor Roig ¡¡¡¡PRESENTE!!!! 15 de julio de 1974  Minutos antes de las 14 de aquel fatídico 15 de julio de 1974, Arturo Mor Roig, como solía hacerlo durante los últimos 8 meses, tomó ubicación, junto a otras tres personas, en el restaurante Rincón de Italia de la calle Paraguay 3701, ubicado a unas 10 cuadras de la estación de San Justo, Provincia de Buenos Aires. Alrededor de las 14.30 dos jóvenes, correctamente vestidos, que ocupaban una de las mesas cercanas a la de Mor Roig, se pusieron de pie y decididamente avanzaron hacia él. Al llegar a su lado extrajeron pistolas de entre sus ropas y comenzaron a dispararle. Segundos después, otros dos hombres que se encontraban en la puerta del local ingresaron empuñando escopetas de caño recortado y abrieron salvajemente fuego sobre la víctima, que ya se había desplomado mortalmente al suelo. En medio del desconcierto y el pánico de la gente, que comenzó a correr desesperadamente, los asesinos, respondiendo a un plan bien estudiado y fríamente ejecutado, salieron por una de las puertas de servicio, ingresaron a un Fiat 128 rojo que los aguardaba y huyeron a toda velocidad. La autopsia realizada horas después en el Instituto de Cirugía de Haedo informó que el cadáver de Mor Roig tenía 32 orificios de bala. El asesinato provocó una honda conmoción en los círculos políticos y fue condenado por los diferentes partidos mayoritarios. El Poder Ejecutivo decretó duelo nacional y sus restos fueron velados en el Salón de los Pasos Perdidos. Horas después del asesinato y luego de un tiroteo en Haedo, la policía dio muerte a un probable implicado en el crimen y detuvo a otros dos. El individuo muerto era Guillermo Rubén Pérez, con un frondoso prontuario en actividades terroristas y con varios pedidos de captura. Era militante del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) y estaba considerado como el número tres de la organización detrás de Roberto Santucho y Enrique Gorriarán Merlo. Además, estaba implicado en el secuestro y asesinato del director de Fiat, Oberdan Sallustro, en 1972. Días después, sin embargo, la agrupación Montoneros se atribuyó -extraoficialmente- el hecho mediante algunas pintadas y cánticos. Pero es innegable que Montoneros, el E.R.P. y tantas otras agrupaciones terroristas, estaban imbuidas de la paranoia de la subversión, con total desprecio de las instituciones democráticas, como también de la vida y la libertad de las personas. Basta señalar que en 1974 hubo 117 secuestros y 110 personas asesinadas. Y durante ese año, en pleno funcionamiento de las instituciones democráticas, ejercían la Presidencia de la Nación el General Juan Domingo Perón, y luego de su muerte, su esposa y sucesora, María Estela Martínez. Fue en ese clima de intolerancia que se produjo la muerte de Mor Roig. El propósito de hallar una explicación lógica a un acto de tal barbarie suele quedar trunco, ya que el fanatismo y el odio no son racionales.




FUENTE :


https://www.facebook.com/pages/Por-la-memoria-de-los-muertos-en-manos-de-terroristas-montoneros/351898477224?ref=stream

No se ha podido encontrar la URL de especificaciones de gadget.



Comments