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Para no perder la memoria: Operación Independencia, 9 de febrero de 1975

publicado a la‎(s)‎ 15 feb. 2013 5:20 por Julio Mendoza

OPERACION INDEPENDENCIA. Hechos que mas del 95 % de los medios de comunicación y/o periodistas no difunden y/o ocultan ...!!!



La Operación Independencia fue una acción militar ordenada por el poder político constitucional de la Nación (Presidencia de la señora María Estela Martínez de Perón), planeada a nivel estratégico militar por el Comando en Jefe del Ejército (EMGE – Jefatura III – Operaciones) y ejecutada por el Comando del IIIer. Cuerpo de Ejército a través de sus elementos dependientes (Br. IV y otros elementos del citado Cpo. Ej.).

Su nombre tiene una relación directa con nuestro día de la independencia nacional (9 de julio de 1816) concretada en la misma provincia donde se desarrolló el operativo.

El mismo fue planeado por distintos niveles del Ejército a fines de 1974 y principios de 1975. Se puso en ejecución el 9 de febrero de este último año, por expresa orden del PEN y mediante la promulgación de un decreto cuyo contenido será descripto más adelante.

En los antecedentes que dieron origen a este operativo militar se incorporarán informaciones y datos estadísticos.

La finalidad de esta puntualización es que los lectores, particularmente de esta generación y las venideras, conozcan la verdad histórica de este trascendental hecho, de carácter político-ideológico-militar, que tuvo una duración de casi dos años y que costó muchas vidas, para que la República sea en la actualidad lo que es.

Antecedentes

Para comprender la crítica situación por la que transcurría la vida del país, debemos recordar que entre los meses de mayo de 1969 y diciembre de 1974 se produjeron aproximadamente 1386 hechos terroristas de significación, los que tuvieron en vilo a toda la Nación.

El terrorismo subversivo acrecentó su accionar durante los años 1972, 73 y 74.

Para aquellos que aún no vivían en esa época y puedan apreciar la gravedad de lo expresado es conveniente señalar los siguientes datos:

Se cometieron 541 asesinatos (ejecuciones) según los partes de las organizaciones guerrilleras.

Es importante puntualizar que el 70% de los crímenes se concretaron desde el 1º de mayo de 1973 y en el transcurso de 1974, es decir durante el ejercicio del poder por parte de gobiernos constitucionales.

Se ejecutaron 384 sabotajes y atentados de significación.
Se produjeron 254 copamientos de importancia de distinta naturaleza (localidades, instalaciones policiales, escuelas, registros civiles, clínicas médicas, empresas, universidades e instalaciones militares) con fines de robo para equipamiento de las organizaciones guerrilleras, propaganda y acción sicológica.
Se realizaron 86 expropiaciones (robos de gran significación).
Se secuestraron a más de 50 personas por las que se pagaron millones de dólares por sus rescates.

Se produjeron 71 fugas violentas de terroristas de establecimientos de máxima seguridad.

Es importante señalar que las acciones mencionadas tuvieron una tremenda repercusión nacional y que además de los hechos ocurridos sucedieron otros de menor efecto pero no menos graves para la República.

Atento a lo expuesto, podemos señalar que en el lapso mayo de 1969 a diciembre de 1974 transcurrieron 2070 días y que la cantidad de hechos de significación ocurridos suman 1386.

Concluimos que la población del país era conmovida por un acto terrorista cada 35 horas (promedio). Lo antedicho nos da una idea aproximada del clima que se vivió y el peligro en el que se encontraban las instituciones de la República.

Esta situación impulsó al Gobierno Nacional, en mayo de 1973, a declarar Zona de Emergencia a la Capital Federal y a las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Mendoza y Tucumán.

En enero de 1974 el Congreso Nacional debió aprobar las reformas al Código Penal. En uno de los considerandos se expresó:

Obedecen a la necesidad de reprimir severa y adecuadamente conductas que han llenado de zozobra a la Nación.

Naturalmente, se refería a las conductas de las organizaciones terroristas que en su publicación Estrella Roja editaban los hechos cometidos mensualmente bajo el título Crónica de la Guerra Revolucionaria o Crónica de Guerra.

Por no querer apoyar el proyecto de reforma del Código Penal, el presidente de la Nación, Teniente General Juan Perón expuso públicamente a los diputados de la autodenominada Tendencia Revolucionaria (Rodolfo Vittar, Roberto Vidaña, Anibal Iturrieta, Armando Croatto, Carlos Kunkel , Santiago Díaz Ortiz, Diego Muniz Barreto y Jorge Glellel) y los expulso del peronismo.

A pesar de las medidas adoptadas, los actos terroristas continuaban azotando al país, especialmente en las provincias a las que se declaró zona de emergencia pero con una singular característica en Tucumán.

Debe aclararse que las Fuerzas Policiales y de Seguridad habían sido sobrepasadas en su capacidad para reprimir y proteger los bienes públicos y privados.
A fines de febrero del 74 el autodenominado ERP, (aparato armado del PRT), en su publicación El Combatiente ponía en conocimiento su futuro accionar y finalidad:

El comité central del partido ha decidido encarar un nuevo enfoque estratégico de la propaganda armada con el criterio aprobado de la Operación Azul (intento de copamiento de la Guarnición Militar de Azul llevado a cabo el 19 de enero de 1974), que tiene por objeto mostrar a las masas la fuerza de la guerrilla, su capacidad militar y la posibilidad de liquidar a la larga al ejército contrarrevolucionario y mostrar que los trabajadores, por medio de la actividad guerrillera, están en condiciones de estructurar poderosas unidades capaces de infligir duras derrotas al enemigo.

De esa manera se contribuye poderosamente a abrir a las masas una perspectiva de poder por medio de la lucha armada.

En junio del 74 el ERP publicó en El Combatiente:…

Siguiendo el exitoso ejemplo del pueblo y del ejército de liberación de Vietnam, ya se activan nuestras unidades rurales, transitando el concurso de la guerra revolucionaria hacia la patria socialista.

La nueva etapa del desarrollo de la lucha revolucionaria indica como tarea más importante en el terreno militar, la generalización de la guerra a todo el ámbito del país incorporando así a la misma, regiones y sectores de la población que hasta el presente no han participado activamente. …

Para ir destruyendo paulatinamente a la fuerza oponente se necesita construir un ejército popular de carácter regular.

Ese es el objetivo hacia el que se dirige la iniciación de la guerrilla rural.
La actividad de ésta debe asegurar la existencia de unidades militares que disputen el terreno y logren en determinado lapso la existencia de bases de apoyo y posteriormente de zonas liberadas.

Con estos fines resuelven operar en la provincia de Tucumán.

En efecto, para el tipo de operaciones a ejecutar en el ambiente rural y objetivos a alcanzar, la provincia referida posee características fitogeográficos, orográficos y socioeconómicos muy ventajosos.
Si practicamos un corte transversal de la provincia podemos observar de Este a Oeste una planicie no muy diferente de otras zonas del país, incluso en su vegetación, hasta la ruta 38 y desde ésta hacia el límite Oeste de la provincia, zonas con plantaciones de caña de azúcar y luego faldas que van en ascenso en altura y densidad de vegetación (monte) hasta culminar en las sierras del Aconquija. El monte o selva se hace más denso a medida que el terreno asciende y en forma transversal transcurre el cauce de varios ríos no muy importantes pero aptos para diversos fines (abastecimiento de agua, riego, sendas para desplazamientos, aspectos importantes por la densidad de vegetación, facilitan el ocultamiento al rastreo, etc.).

Sobre la ruta 38 están los asentamientos poblacionales rurales, aspecto importante y ventajoso para el abastecimiento, la acción sicológica, la captación, el reclutamiento y los puntos para acceder a personal y abastecimientos, a los medios de transporte hacia y desde el resto del país.

Desde el punto de vista socio-económico, la provincia presentaba características ideales para la propaganda, captación y reclutamiento; en efecto, como región azucarera por excelencia la zafra se realiza durante seis meses del año, época en que la población de menores recursos consigue trabajo con relativa facilidad, incluso para trabajadores golondrinas de provincias vecinas, lo que implica que el resto del año una importante masa poblacional quede sin trabajo, situación a la que se debe agregar el bajo desarrollo de infraestructura para necesidades básicas (escuelas, atención sanitaria, viviendas, etc.).

Los aspectos referidos conformaban un lugar inmejorable para el accionar subversivo, tanto político como militar y además de facilitar las operaciones de guerrilla en el monte hacían posible la mimetización de los subversivos en la población.

Durante el año 1974, la situación del país, desde el punto de vista que nos ocupa y sumado a la decisión del PRT – ERP descripta anteriormente, podemos resumir los siguientes hechos:

Guerrilla urbana: operando en forma simultánea en los grandes centros poblacionales (Buenos Aires, Santa Fe, Rosario, Córdoba, Mendoza, Tucumán, Catamarca y Chaco).

Guerrilla rural: apertura del frente rural en Tucumán al Oeste de la ruta 38 y creación de la Compañía de Monte Ramón Rosa Jiménez, inicialmente con un efectivo aproximado de 100 hombres y algunas mujeres.
El campamento inicial se establece en proximidades del ingenio Fronterita y se instalan otros campamentos menores en lugares no muy lejanos.

En el mes de mayo la policía detiene a cuatro guerrilleros y el 30 del mismo mes se produce el copamiento de la localidad de Acheral, de aproximadamente 1900 habitantes.

Los guerrilleros ocupan la comisaría, la estación ferroviaria, bloquean los caminos y cortan las comunicaciones mediante la toma de instalaciones de teléfonos.

Se arengó a la población, se pegaron afiches, se realizaron pintadas y se distribuyeron banderas.

Durante el mes de junio se produce el copamiento de la localidad de Siambón.
En el mes de julio los subversivos continúan incursionando sobre algunas poblaciones sobre la ruta 38, realizan propaganda, adquieren mercaderías y se organizan los campamentos guerrilleros Rinconada y Potrero Negro.

El día 26 del mismo mes se realiza el copamiento de la fábrica Norwinco, en Bella Vista.

El 10 de agosto se produce el intento de copamiento del Regimiento de Infantería Aerotransportado 17 de Catamarca y ante su fracaso, debido a que tropas del Ejército abaten a gran parte del grupo subversivo, el resto se repliega hacia Tucumán.
El 12 de agosto el Ejército es empeñado por primera vez en operaciones de monte.

En tal sentido, efectivos de la Vta. Brigada de Infantería con asiento en Tucumán iniciaron operaciones de rastrillaje contra los terroristas replegados desde Catamarca, pero los resultados fueron negativos.
En el transcurso del mismo mes son ajusticiados un policía y un poblador que sirvieron de guías a la operación de rastrillaje ejecutada por la Vta. Brigada. Consumados los asesinatos se arengó a los pobladores de Santa Lucía introduciendo el terror de esta forma.

Desde septiembre hasta diciembre de 1974 se producen los siguientes hechos:

Incorporación de nuevos integrantes a la Compañía Ramón Rosa Jiménez. Adoctrinamiento e instrucción militar.

Copamiento del pueblo Los Sosas.

Asesinato del capitán Humberto Viola y su hija María Cristina, ya relatado.

El 15 de diciembre se otorgan grados militares a diversos integrantes de la Compañía Ramón Rosa Jiménez
En un puente sobre el río Caspinchango, camino a Tafí del Valle, es colocado un cartel de grandes dimensiones, con la siguiente inscripción Zona tomada.

Compañía Ramón Rosa Jiménez.

Integrantes uniformados del ERP incursionan en los pueblos de Santa Lucía, Los Sosas y Las Mesadas.
Realizan propaganda, tareas de captación y adquieren abastecimientos.

Son detectados los campamentos de La Rinconada y otros más, ubicados entre La Quebrada y el puesto Aguadas y Aguaditas; además de los existentes en Fronteritas y Potrero Negro.
A fines de 1974 la Compañía Ramón Rosa Jiménez estaba organizada con:

-1 jefe de compañía.
-1 estado mayor (áreas personal – inteligencia – operaciones y logística, cada una con un comisario político).
- 3 pelotones de combate; cada uno con 3 escuadrones (1 sargento y 8 combatientes cada uno).
-1 pelotón de apoyo logístico.

En total se apreciaba un efectivo aproximado a los 130 hombres.
Además de lo expresado existía un aparato de apoyo que operaba en las localidades aledañas a la ruta 38 y en la ciudad de Tucumán.
Se estimó que entre los elementos que operaban en el monte, en los pueblos referidos y la capital ascendía a 450 hombres.
Por otra parte accionaban elementos de apoyos clandestinos, forzados, simpatizantes y efectivos de otras organizaciones terroristas, entre las que se destacaba Montoneros.

Se calcula que al promediar el año 1974, la organización subversiva tenía unos 3000 hombres en todo el país.

En lo referido a personal, los reemplazos de combatientes provenían de Córdoba, ciudad de Tucumán, Santa Fe, Buenos Aires y La Plata; asimismo el ERP contaba con el apoyo externo (logística y personal) de otras organizaciones subversivas tales como el MIR (Chile), Tupamaros (Uruguay), FNL (Bolivia) y de Cuba.

Al promediar el año se repitieron los copamientos de localidades en las que se izaba el estandarte del ERP y un militante dirigía una arenga a los pobladores reunidos.

Se iniciaron los ajusticiamientos de aquellos remisos en colaborar o acusados de dar apoyo a las fuerzas legales.

Debido a la gravísima situación que imperaba en el país y especialmente en Tucumán, (provincia en la que el ERP estuvo muy cerca de conformar una zona liberada, es decir la segregación de la porción de territorio provincial y conversión a un estado independiente que fuese reconocido por las Naciones Unidas como estado beligerante) el Gobierno Nacional instruyó a las FF. AA. Para que iniciasen los estudios y el planeamiento, especialmente al Ejército, para operar militarmente a fin de neutralizar y/o aniquilar a la subversión en Tucumán.

En cumplimiento de ello, el Ejército (Estado Mayor General), como es natural en estos casos, inicia las tareas previas de planeamiento y determina la participación del IIIer. Cuerpo de Ejército con sus efectivos, entre los que se encontraba la Vta. Brigada de Infantería cuyo Comando tenía asiento en la ciudad de Tucumán, como también algunas de sus unidades dependientes.
La decisión del Gobierno impuso, a pesar de no haberse decretado expresamente la intervención del Ejército, que el Comandante General del mismo fuera adoptando las previsiones necesarias para su empeño inminente.


FUENTE :
Mario Omar Fernandez.





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