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8 DE MARZO . DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER . PASCUALA MENESES, GRANADERA.

publicado a la‎(s)‎ 8 mar. 2013 14:58 por Julio Mendoza
8 DE MARZO  DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER  Como homenaje a todas nuestras amigas sanmartinianas, queremos acercarles ésta historia. En ella, los que hacemos "Granaderos Bicentenario", queremos reconocer a todas aquellas mujeres argentinas que día a día, anónimamente, con sacrificio y desinterés, con mucho amor, hacen Patria cada día.  PASCUALA MENESES, GRANADERA.  Fugazmente aparece en la Historia Sanmartiniana, como un verdadero hito de nuestra argentinidad. Otras muchas mujeres, con justicia, son reconocidas a través del tiempo por sus aportes a la Emancipación Americana. Sin embargo Pascuala Meneses, chilena de orígen, apenas brilla, casi olvidada, en nuestra Historia Oficial. Cuando el Libertador armaba ese magnífico entramado que era el "Ejército de los Andes", cada cual se presentaba con lo que tenía: las madres, un hijo; el comerciante, mercaderías; los ricos, onzas de oro; los pobres, trapos viejos.... ¿y ella, Pascuala, que? Nada más que si misma... Se presentó en los cuarteles del Ejército Libertador vestida de hombre, para ofrecer sus servicios a la Patria naciente. Su nombre dice apenas desfigurado, suprimiendo la última letra. Su edad: 19 años, Profesión: ninguna, Domicilio: Mendoza... Su vida dificil, el hábito a la intemperie, su codeo con arrieros y campesinos, su hablar zafado y vulgar, seguramente la hicieron ver como cualquier otro muchachón de su edad. Vestida de Granadero se debió ver igual a muchos otros... Pronto estuvo todo listo para el "vámonos"... se iniciaba la Gesta Emancipadora. Y allí marcho Pascual Meneses con el resto del Ejército de los Andes.... Por el camino de Uspallata rumbo al Valle del Aconcagua partió la columna de Las Heras. Uno de aquellos ochocientos bravos era la niña Granadera.... Estaban ya acampados en Uspallata cuando se descubrió el engaño, el flaco y desgarbado granadero era en realidad una niña. El mismo Las Heras, sorprendido y emocionado, le pidió que se despojara de su uniforme y que volviera a sus pilchas femeninas, y que se despidiese del ejército. Mucho rogó, mucho lloró aquellas niña pidiendo que la dejaran continuar la marcha. Inútiles fueron sus súplicas. Ya lo había dicho San Martín "... no me entiendo con mujeres...".  Sin mujeres cerca, no tuvo más que ponerse un capotón de los grandes a falta de polleras, y así, aun calzada de botas, desandó el camino a Mendoza. Nunca más se supo nada de la paisanita. Su nombre quedó guardado en las listas del recuerdo, y tal vez, tal vez, en las memorias de algún viejo guerrero que vuelto de las cumbres del Pichincha, hablando de privaciones, heroicidades y gloria, recordó a Pascual -Pascuala- Meneses, la Granadera. Debemos recordar a aquella muchacha con verdadera devoción, una simple y humilde paisanita que quiso ir a luchar por la Libertad del Continente.
‎8 DE MARZO
DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER

Como homenaje a todas nuestras amigas sanmartinianas, queremos acercarles ésta historia.

En ella, los que hacemos "Granaderos Bicentenario", queremos reconocer a todas aquellas mujeres argentinas que día a día, anónimamente, con sacrificio y desinterés, con mucho amor, hacen Patria cada día.

PASCUALA MENESES, GRANADERA.


Fugazmente aparece en la Historia Sanmartiniana, como un verdadero hito de nuestra argentinidad. Otras muchas mujeres, con justicia, son reconocidas a través del tiempo por sus aportes a la Emancipación Americana. Sin embargo Pascuala Meneses, chilena de orígen, apenas brilla, casi olvidada, en nuestra Historia Oficial.

Cuando el Libertador armaba ese magnífico entramado que era el "Ejército de los Andes", cada cual se presentaba con lo que tenía: las madres, un hijo; el comerciante, mercaderías; los ricos, onzas de oro; los pobres, trapos viejos.... ¿y ella, Pascuala, que? Nada más que si misma...

Se presentó en los cuarteles del Ejército Libertador vestida de hombre, para ofrecer sus servicios a la Patria naciente.

Su nombre dice apenas desfigurado, suprimiendo la última letra. Su edad: 19 años, Profesión: ninguna, Domicilio: Mendoza...

Su vida dificil, el hábito a la intemperie, su codeo con arrieros y campesinos, su hablar zafado y vulgar, seguramente la hicieron ver como cualquier otro muchachón de su edad. Vestida de Granadero se debió ver igual a muchos otros...
Pronto estuvo todo listo para el "vámonos"... se iniciaba la Gesta Emancipadora. Y allí marcho Pascual Meneses con el resto del Ejército de los Andes....

Por el camino de Uspallata rumbo al Valle del Aconcagua partió la columna de Las Heras. Uno de aquellos ochocientos bravos era la niña Granadera....

Estaban ya acampados en Uspallata cuando se descubrió el engaño, el flaco y desgarbado granadero era en realidad una niña. El mismo Las Heras, sorprendido y emocionado, le pidió que se despojara de su uniforme y que volviera a sus pilchas femeninas, y que se despidiese del ejército.

Mucho rogó, mucho lloró aquellas niña pidiendo que la dejaran continuar la marcha. Inútiles fueron sus súplicas. Ya lo había dicho San Martín "... no me entiendo con mujeres...".

Sin mujeres cerca, no tuvo más que ponerse un capotón de los grandes a falta de polleras, y así, aun calzada de botas, desandó el camino a Mendoza.

Nunca más se supo nada de la paisanita. Su nombre quedó guardado en las listas del recuerdo, y tal vez, tal vez, en las memorias de algún viejo guerrero que vuelto de las cumbres del Pichincha, hablando de privaciones, heroicidades y gloria, recordó a Pascual -Pascuala- Meneses, la Granadera.

Debemos recordar a aquella muchacha con verdadera devoción, una simple y humilde paisanita que quiso ir a luchar por la Libertad del Continente.



FUENTE :
Granaderos del  Bicentenario.




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