Formación

[ † ] 1er Sábado: cómo ASEGURAR el CIELO en 5... y darle el mejor regalo a tu Madre‏

publicado a la‎(s)‎ 2 ene. 2016 4:26 por Julio Mendoza


JA

JMJ

Pax

 

 

Aprovechemos la lluvia de gracias y bendiciones que Dios concede a quienes desagravian el Inmaculado Corazón de María los primeros sábados de mes.

 

Fue solicitado por la Virgen en Fátima (donde el día profetizado para la aparición, el sol bailó ante la mirada de miles de personas incluyendo ateos que odiaban la Religión y donde Juan Pablo II puso en la corona de la Virgen, la bala destinada a asesinarlo, milagrosamente desviada por la mano maternal de María):

 

1. Confesarse, máximo 7 días antes, con la intención de reparación al Inmaculado Corazón de María (si uno se olvidó de la intención, y no está en pecado mortal, puede confesarse después del sábado pero lo antes posible, recordándola). La confesión requiere dolor de los pecados, conversión de corazón y propósito de enmienda.

 

2. Comulgar en estado de Gracia (si se está en pecado mortal, por ejemplo, por faltar a la Misa dominical, usar anticonceptivos o planificación familiar natural sin causa grave, para recuperarlo, basta confesarse antes de comulgar)

 

3. Rezar un misterio del Rosario (5 decenas) con ternura por nuestra Madre Inmaculada.

 

4. Rezarle a la Virgen 15 minutos adicionales meditando los misterios del Rosario (por lo menos Gozosos, Dolorosos y Gloriosos) con la intención de reparar.

 

Aclaraciones:

Bella representación del Inmaculado Corazón de María

La Virgen prometió asistencia a la hora de la muerte pero esto no significa que debamos aprovecharnos de la generosidad de Jesús y dejar de luchar por la máxima santidad posible en cada momento de nuestra vida.

 

Recordar que seremos recompensados proporcional e infinitamente por cada acto de amor en cada momento.

 

Aún si hicimos la reparación durante 5 sábados, no quita que podamos reparar en cualquier momento las cinco formas en que es ofendido su Inmaculado Corazón:

 

1. Ataques contra la Inmaculada Concepción de María.

 

2. Ataques a su Perpetua Virginidad (siempre Virgen, antes, durante y después del parto).

 

3. Ataques a su Divina Maternidad y el rechazo de aceptarla como la Madre de toda la humanidad.

 

4. Por aquellos que tratan públicamente de implantar en los niños indiferencia, desprecio y aun odio por esta Madre Inmaculada.

 

5. Por aquellos que la insultan directamente en sus imágenes sagradas.

 

Historia

 

Esta devoción fue revelada por la Virgen María en Fátima a la Hermana Lucía el 10 de Diciembre de 1925 mientras estaba arrodillada en la capilla del Convento.

 

Los tres pastorcitosNuestra Señora se le apareció con el Niño Jesús quien le dijo:

Ten compasión del corazón de tu Santísima Madre. Éste está cubierto con espinas, con las cuales hombres ingratos lo hieren en cada momento y no hay nadie que las remueva con un acto de reparación.”

 

Nuestra Señora se mostró también sosteniendo un corazón rodeado con espinas agudas y le dijo:

http://rosarioviviente.org/rosari1.jpg"Mira, mi Corazón rodeado de espinas que los hombres ingratos, a cada momento, me clavan con blasfemias e ingratitudes. Tú, al menos, haz algo por consolarme y dí, en mi nombre, que a todos aquéllos que durante cinco meses, en el primer sábado, se confiesen, reciban la sagrada comunión, recen el rosario y me acompañen quince minutos meditando sus misterios con el fin de desagravarme, yo prometo asistirlos en la hora de la muerte con todas las gracias necesarias para su salvación".

 

Corazón de MaríaLucía le habló (a Jesús) de la confesión para los primeros sábados y preguntó si valía hacerla en los ocho días. Jesús contestó: "Sí; todavía con más tiempo, con tal que me reciban en estado de gracia y tengan intención de desagraviar al Inmaculado Corazón de María".

"He aquí hija mía, por que ante este Inmaculado Corazón ultrajado, se movió mi misericordia a pedir esta pequeña reparación, y, en atención a Ella, a conceder el perdón a las almas que tuvieran la desgracia de ofender a mi Madre. En cuanto a ti procura incesantemente con tus oraciones y sacrificios moverme a misericordia para con esas almas".

 

La intención de hacer esta reparación al Inmaculado Corazón de María puede ponerse al principio.

 

Carta de la Hermana Lucía explicando esta devoción

Sagrada corazón de María Lámina(1 Noviembre de 1927 a Doña María Miranda, su Madrina)

 

“Yo no se si tu ya sabes acerca de la devoción reparatoria de los cinco primeros Sábados al Inmaculado Corazón de María. Como todavía esta reciente, me gustaría inspirarte a practicarla, porque es pedida por Nuestra querida Madre Celestial y Jesús ha manifestado un deseo de que sea practicada. También me parece que serias muy afortunada querida madrina, no solo de saberla y de darle a Jesús la consolación de practicarla, pero también de hacerla conocida y abrazada por muchas otras personas.

 

Consiste de esto: Durante cinco meses en los Primeros Sábados, recibir a Jesús en la Sagrada Comunión, recitar un Rosario, mantener quince minutos de compañía a la Virgen mientras se meditan los misterios del Rosario, y hacer una confesión. La confesión se puede hacer unos pocos días antes, y si en esta confesión previa tu haz olvidado la intención (requerida), la siguiente intención se puede ofrecer, siempre y cuando en el Primer Sábado uno reciba la Sagrada Comunión en estado de Gracia, con la intención de hacer reparación por las ofensas en contra de la Santísima Virgen y las cuales afligen Su Inmaculado Corazón.

Me parece, querida Madrina, que somos afortunados de poder darle a nuestra querida Madre Celestial esta prueba de amor, porque nosotros sabemos que Ella desea que se le ofrezca esto.

En cuanto a mi, Yo reconozco que nunca estoy tan contenta como cuando llega el Primer Sábado. No es verdad que nuestra mas grande felicidad es pertenecerle completamente a Jesús y a María, y amarles a ellos y a ellos solamente, sin reserva?

Nosotros vemos esto claramente en las vidas de los santos... Ellos estaban contentos porque ellos amaban, y nosotros, mi querida madrina, nosotros tenemos que buscar amar como ellos lo hicieron, no solamente para disfrutar a Jesús, lo cual es lo menos importante "porque si no lo disfrutamos aquí abajo, nosotros lo disfrutaremos al arriba" pero para darles a Jesús y María la consolación de ser amados... y que a cambio de este amor ellos podrían salvar muchas almas."

 

Acto de Consagración al Inmaculado Corazón de María

" Oh, Virgen mía, Oh, Madre mía, 
yo me ofrezco enteramente a tu Inmaculado Corazón 
y te consagro mi cuerpo y mi alma,
mis pensamientos y mis acciones.

Quiero ser como tú quieres que sea, 
hacer lo que tu quieres que haga.
No temo, pues siempre estas conmigo.
Ayúdame a amar a tu hijo Jesús, 
con todo mi corazón y sobre todas las cosas. 

Pon mi mano en la tuya para que este siempre contigo."

 

Aclaración respecto al título de este mensaje:

 

Muchos Santos, cuentan cómo pecadores empedernidos han sido salvados en la hora de su muerte por haber realizado ésta u otras devociones años atrás.

 

El título no es el problema, sino la incredulidad y desconfianza en la promesa de la Virgen.

 

Si bien es cierto que existe la libertad humana de rechazar a Dios hasta el momento final, imposible rechazarlo cuando se aparece la Virgen EN PERSONA y FRENTE A NUESTROS OJOS, alejando al maligno en sus últimos ataques, y llenándonos de paz y confianza en la Divina Misericordia.

 

Esto no es un cheque en blanco para pecar porque, después de la Misericordia, a la que sólo se accede en vida terrena, se aplica la Justicia: deberemos pagar hasta el último pecado sin reparar, en el Purgatorio, donde se sufre más que cualquier tormento en la tierra, y también deberemos rendir cuenta de todas las buenas obras que pudimos hacer y no hicimos por nuestro egoísmo, y de las almas que se hubieran perdido por las gracias desaprovechadas por nuestra tibieza, al no tratar de ser perfectos como nos pide Jesús.

 

Dios y los que están en nuestra libreta de direcciones, nos pedirán cuenta de no haber reenviado este mensaje de salvación.

 

 

Por favor, reenvíalo,

en reparación de las heridas,

que cada pecado causa en los Traspasados Corazones de Jesús y María:

 

¡ Jesús, la Virgen,

miles de almas, que se salvarán gracias a Ud. y este mensaje,

se lo agradecerán

en la tierra y en el Cielo !

¡ Ave María puríssima !

 

Gracias por tu apoyo. Recemos unos por otros.

 

Unidos en el Corazón de la Sagrada Familia,

 

El equipo de voluntarios de IESVS.org

 

¿Falta fe a tu alrededor? Difunde estos videos que muestran la existencia de Dios, el alma, Jesús, etc.:

 

Dios ¿existes? ¡pruébalo científicamente!

 

¿Ser Cristiano o ser Católico?

 

http://www.youtube.com/watch?v=MBiXbJmGzc4 (se sugiere apagar el audio por ser irreverente)

 

http://www.youtube.com/watch?v=7JxdzUt7OS0

busca en youtube.com “cuerpos incorruptos”

 

http://www.youtube.com/watch?v=X-OKa0DniDs

busca en youtube.com “Ricardo Castañón” (esto no es un aval a Catalina Rivas)

 

busca en youtube.com “milagros eucarísticos” y “exorcismo real”

 

http://www.youtube.com/watch?v=Ro2OJeYiZn0

busca en youtube.com “Gloria Polo”


Escucha el testimonio impresionante de Marino Restrepo, secuestrado por las FARC y liberado por un Niño:

Testimonio en la web                                                    Bajar a MP3 (click derecho, y guarde como...)

Véalo en: www.marinorestrepo.com o en youtube.com busca: Marino Restrepo

http://www.youtube.com/user/PeregrinosdelAmor/videos?sort=da&view=0&flow=list

 

Invitación

 

clip_image001[3]

Míralo y dile:

“Jesús en Ti confío”

“Jesús en Ti confío”

“Jesús en Ti confío”

 

Jesús prometió misericordia a quien rece esto ante esta imagen y prometió obrar milagros por esta imagen, ¡difúndela y llénate de bendiciones!

 

No tengas vergüenza:

Marcos 9, 38          "Porque quien se avergüence de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, también el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles." Ver también Mt 10,33; Lc 12,9; 2 Tm 2, 12

 

Coloca esta invitación en todos tus emails.

En el email de tu empleador puedes poner algo así: "A continuación,  sigue la firma personalizada de quien le responde: no tiene relación con la empresa."

 

Quienes lo reciban, te lo agradecerán por toda la eternidad =)

 

Recibe el Evangelio del día y en 3 años habrás leído La Sabiduría que no caduca jamás. Escribe a:

evangelio+subscribe@googlegroups.com

(hacer clic en el mail de confirmación que le envía Google)

 

GRATIS en www.IESVS.org encontrarás:

- Lecturas, meditaciones y santoral del día, noticias católicas censuradas por los medios.

- Libros, como "Demostración científica de la Religión Católica"; escritos de los Santos y el Magisterio.

- Videos y grabaciones milagrosas

 

La oración te llena de bendiciones y riega la fe ¡no dejes que se marchite! Reza al menos 3 minutos por día (sin horario) en la cadena de oración más grande del mundo, el Rosario Viviente.  Escribe a RosarioViviente-subscribe@yahoogroups.com

---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Mensajes anteriores en: www.iesvs.org





No se ha podido encontrar la URL de especificaciones de gadget.









No se ha podido encontrar la URL de especificaciones de gadget.



Jesucristo Rey de los reyes de la tierra . por P. José María Iraburu .

publicado a la‎(s)‎ 17 nov. 2015 11:52 por Julio Mendoza


Resultado de imagen para Jesucristo Rey de los reyes de la tierra


Fuente: Infocatólica - http://infocatolica.com/blog/reforma.php/1009080616-104-catolicos-y-politica-ix-d-7

El Señor es Rey, él gobierna los pueblos rectamente.

Regirá el orbe con justicia y los pueblos con fidelidad

Sal 95

Con clarines y al son de trompetas, aclamad al

Rey y Señor

Sal 97

Rey de Reyes

Resultado de imagen para Jesucristo Rey de los reyes de la tierra

Cristo es «el Rey de los reyes de la tierra» (Ap 1,5), el Rey de la humanidad. Lo dice el ángel: «su Reino no tendrá fin» (Lc 1,33). Y lo afirma Él mismo: «me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra» (Mt 28,18); «yo soy Rey» (Jn 18,37). Es la fe de la Iglesia, que confiesa que Jesucristo «subió al cielo y está sentado a la derecha del Padre. Y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin». Y ahora ya, en el tiempo presente, «vive y reina por los siglos de los siglos».

Jesucristo es Rey en un sentido metafórico, ya que a la luz de su verdad han de pensar, caminar y vivir todos los hombres, porque Él es «camino, verdad y vida» de la humanidad. Pero lo es también en un sentido propio, y por tres títulos: por ser el eterno Hijo de Dios; por ser «el Primogénito de toda criatura, ya que en él fueron creadas todas las cosas, y todo fue creado por él y para él» (Col 1,13-20); y por ser el Redentor de los hombres: Él rescató a la humanidad, cautiva del demonio, y quitando el pecado del mundo, la adquirió no con oro y plata, sino «al precio de su sangre» (1Pe 1,18-19).

Por su muerte y resurrección, «le fue dado un Nombre sobre todo nombre, para que al Nombre de Jesús, toda rodilla se doble en los cielos, la tierra y los abismos, y toda lengua proclame que Jesucristo es Señor para gloria de Dios Padre» (Flp 2,9-11). A Él «le fue dado el poder, la gloria y el reino, y lo sirvieron todos los pueblos, naciones y lenguas. Su dominio es un dominio eterno que no pasará, y su Reino no será destruído» (Dan 7,14; cf. Ap 5,12; 5,13; 11,15).

Es preciso que Él reine

«Es preciso que Él reine, y cuando el universo entero le sea sometido, será Dios todo en todas las cosas» (1Cor 15,25-28). Sólo el reinado social de Cristo, Rey de las naciones, puede lograr el bien común de la humanidad. Las aplicaciones políticas derivadas de este principio podrán ser cambiantes en la historia de los pueblos, pero el principio doctrinal es indiscutible. Y la misión grandiosa de la Iglesia es extender el Reino de Cristo a todos los pueblos. Así lo expresaba Benedicto XVI en una Jornada mundial de las misiones: «“Las naciones caminarán a su luz” (Ap 21,24). La luz de que se habla es la luz de Dios, revelada por el Mesías y reflejada en el rostro de la Iglesia. Es la luz del Evangelio, que orienta el camino de los pueblos y los guía hacia la formación de una gran familia, en la justicia y la paz, bajo la paternidad del único Dios. La Iglesia existe para anunciar este mensaje de esperanza a toda la humanidad». Ella sabe que su misión es «anunciar el reino de Dios. Este reino ya está presente en el mundo como fuerza de amor, de libertad, de solidaridad, de respeto a la dignidad de cada hombre, y la comunidad eclesial siente con fuerza en el corazón la urgencia de trabajar para que la soberanía de Cristo se realice plenamente» (18-X-2009).

Sin mi, nada podéis hacer

«Sin mí no podéis hacer nada» (Jn 5,5). Sin la verdad y la gracia de Cristo ni se salvan los hombres, ni las naciones. «Nosotros hemos oído y conocido que éste es el verdadero Salvador del mundo» (Jn 4,42), tanto de las personas, como de los pueblos. Y esa salvación se refiere no sólo a la vida eterna, sino también a la vida temporal. «En ningún otro nombre [sino es en el de Jesús] hay salvación, pues ningún otro nombre nos ha sido dado bajo el cielo, entre los hombres, por el cual podamos ser salvados» (Hch 4,12). Cualquiera que espere el bien común temporal de las naciones –unión, paz, justicia– de otras personas, partidos, organismos internacionales o sistemas políticos reniega de la fe católica: es un pelagiano, un apóstata.

El poder espiritual y el poder político

Cristo enseñó a distinguir entre el poder espiritual y el poder político, verdad ignorada por gran parte de los pueblos antiguos, también por Israel. La Iglesia aprendió esta verdad no de la Ilustración, sino del mismo Cristo, desde el principio: «dad al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios» (Mt 22,21). Y siempre ha predicado esa doctrina, enseñando la obligación de obedecer a los gobernantes legítimos: León XIII, en 1885: «Dios ha repartido el gobierno del género humano entre dos poderes: el poder eclesiástico y el poder civil. Ambas potestades son soberanas en su género. Cada una queda circunscrita dentro de ciertos límites, que están definidos por su propia naturaleza y por su fin próximo» (enc. Immortale Dei 6; ver 2-9); Vaticano II, 1965: «la comunidad política y la Iglesia, aunque por diverso título, están al servicio de la vocación personal y social del hombre. Este servicio lo realizarán con tanta mayor eficacia, para bien de todos, cuanto más sana y mejor sea la cooperación entre ellas» (GS 76).

La realeza de Cristo es a un tiempo espiritual y temporal

El reino de Cristo es principalmente un reino espiritual de verdad y de amor, de justicia y salvación, de gracia y de paz. Cuando algunos judíos, entusiasmados por sus milagros, quisieron hacerle rey, no lo aceptó y se retiró al monte Él solo (Jn 6,15). Y a Pilatos le declara abiertamente: «mi reino no es de este mundo» (Jn 18,36). Ni Jesús, ni su reino, son de este mundo. Son «de arriba», son del cielo (15,19; 17,16).

Pero eso no significa que Cristo no tenga poder temporal, pues la voluntad de Dios ha de hacerse en la tierra como en el cielo. Ejercerá Cristo Rey su autoridad a través de los poderes políticos que se abran a su influjo, pues a Él le ha sido dado «todo poder en el cielo y en la tierra» (Mt 28,18). Él es «el Rey de los reyes», y todos los hombres, también los gobernantes, le deben obediencia.

Por eso la misión principal de la Iglesia es difundir el Reino de Dios entre los hombres y las naciones; y no sólo en la intimidad de sus conciencias o de su vida familiar, sino también en todas sus instituciones sociales y políticas, económicas y culturales.

Cristo Rey y su Esposa iluminan, fortalecen y ayudan los poderes políticos seculares, y en modo alguno disminuyen su actividad. Benedicto XVI, para superar los recelos y suspicacias de los laicistas, así lo advierte con toda claridad: «El orden justo de la sociedad y del Estado es una tarea principal de la política. Un Estado que no se rigiera según la justicia se reduciría a una gran banda de ladrones […] Pero ¿qué es la justicia? […] La fe permite a la razón desempeñar del mejor modo su cometido y ver más claramente lo que le es propio. En este punto se sitúa la doctrina social católica: no pretende otorgar a la Iglesia un poder sobre el Estado. Tampoco quiere imponer a los que no comparten la fe sus propias perspectivas y modos de comportamiento. Desea simplemente contribuir a la purificación de la razón y aportar su propia ayuda para que lo que es justo, aquí y ahora, pueda ser reconocido y puesto también después en la práctica. La Iglesia no puede ni debe emprender por cuenta propia la empresa política de realizar la sociedad más justa posible. No puede ni debe sustituir al Estado […] Pero tampoco puede ni debe quedarse al margen en la lucha por la justicia. Debe insertarse en ella a través de la argumentación racional y debe despertar las fuerzas espirituales […] La sociedad justa no puede ser obra de la Iglesia, sino de la política […] El deber inmediato de actuar en favor de un orden justo en la sociedad es más bien propio de los fieles laicos» (2005, enc. Deus caritas est, extractos 28-29).

Así las cosas, ante Cristo Rey sólo caben dos opciones, pues no es posible una neutralidad ambigua. O se le reconoce como Rey y Señor, o se rechaza su autoridad sobre los hombres. No hay más opciones. Los que no están con Él, están contra Él (Lc 15,23).

Venga a nosotros tu reino

«Es preciso que Él reine» sobre personas y pueblos (1Cor 15,25). Quien cree en Cristo Salvador, y lo reconoce como Rey, ora y procura con toda su alma: «venga a nosotros tu reino».

Sabe bien que «el reino de Dios es justicia y paz y gozo en el Espíritu Santo» (Rm 14,17). Por la fe y por la experiencia histórica sabe bien que en la medida en que Cristo reina en la mente y el corazón de los hombres, también en los gobernantes, se cumple la voluntad de Dios «en la tierra como en el cielo». Y entonces entra cielo en la tierra: toda clase de bienes espirituales y materiales entran en el mundo presente, en las personas y en las naciones, en la filosofía, la economía, el arte, la vida social y cultural.

Es verdad que el Reino de Dios no vendrá en su plenitud hasta la segunda venida de Cristo en la parusía, al fin de los tiempos. Pero ya en el tiempo presente queremos los cristianos que Cristo reine más y más en las realidades temporales, «a fin de santificar todas las cosas, llevando a plenitud su obra en el mundo» (Misal romano, pleg. IV). Si no lo quisiéramos y no lo pretendiéramos por la oración y el trabajo, no seríamos cristianos, no podríamos rezar el Padrenuestro.

Sí, es preciso que Cristo reine sobre las naciones, pues sin su luz y su gracia las naciones no alcanzan su bien temporal y eterno. Sin embargo, aunque la Iglesia procure la implantación y el crecimiento del Reino de Cristo entre los hombres, no pretende imponer una especie de sharia cristiana a una sociedad mayoritariamente no cristiana. Como nos ha dicho Benedicto XVI, «ni puede, ni debe».

“No tenemos otro rey que el César”

«No queremos que Él reine sobre nosotros» (Lc 19,14). Ésta es la otra opción contraria, la que encamina a las naciones hacia su completa perdición. Se puede formular esta actitud en varias claves, hermanas entre sí. Pero todas ellas coinciden en que las sociedades no deben regirse por Cristo, pues Él es causa de división, enfrentamientos y guerras. Deben regirse por la razón, que es común a todos los ciudadanos, creyentes o no; deben regirse por la libertad, por la voluntad general, que no puede equivocarse. Racionalismo, naturalismo, liberalismo, relativismo, comunismo, socialismo, no quieren de ningún modo que Cristo reine sobre los pueblos. La Iglesia es la única que lo quiere. La política antiCristo se apoya en otros fundamentos.

Bto. Pío IX: «la razón humana, sin tener para nada en cuenta a Dios, es el único árbitro de lo verdadero y de lo falso, del bien y del mal; es ley de sí misma, y basta por sus fuerzas naturales para procurar el bien de los hombres y de los pueblos» (1864, Sílabo 3: Denz 2903). Puede la política, por esta vía, legalizar el «matrimonio» homosexual, el aborto y lo que sea. Puede el poder político, abandonado a sí mismo, lograr una cierta unanimidad del pueblo en el error y el pecado.

Juan Pablo II: «en la cultura democrática de nuestro tiempo se ha difundido ampliamente la opinión de que el ordenamiento jurídico de una sociedad debería limitarse a percibir y asumir las convicciones de la mayoría y, por tanto, basarse sólo sobre lo que la misma mayoría reconoce y vive como moral». Según esto, lógicamente, se «considera este relativismo como una condición de la democracia, ya que sólo él garantizaría la tolerancia, el respeto recíproco entre las personas y la adhesión a las decisiones de la mayoría, mientras que las normas morales, consideradas objetivas y vinculantes, llevarían al autoritarismo y a la intolerancia» (1995, enc. Evangelium vitæ 69-70).

Cardenal Ratzinger: «Es verdad que hoy existe un nuevo moralismo, cuyas palabras claves son justicia, paz, conservación de lo creado. Pero, sin los necesarios valores morales esenciales, este moralismo se queda en vaguedades y se desliza, casi inevitablemente, a la espera político partidista […] Esta Europa, desde el Renacimiento, y de modo más acabado desde la Ilustración, ha desarrollado una racionalidad científica que, en cierto sentido, es uniforme para todo el mundo. En la estela de esta forma de racionalidad, Europa ha desarrollado una cultura que, de manera desconocida hasta ahora por la Humanidad, excluye a Dios de la conciencia pública, bien negándolo del todo, bien juzgando su existencia no demostrable, incierta y, por tanto, perteneciente al ámbito de las opciones subjetivas, algo en todo caso irrelevante para la vida pública». En esta mentalidad, sigue diciendo, el texto proyectado de la Constitución europea estima que «sólo la cultura ilustrada radical podría ser constitutiva de la identidad europea […] Junto a ella pueden coexistir diferentes culturas religiosas con sus respetivos derechos, a condición de que –y en la medida en que– respeten los criterios de la cultura ilustrada y se subordinen a ella» (1-IV-2005, Disc. Monasterio de Subiaco).

Estos enormes errores, que pervierten especialmente a las naciones antes cristianas, poniéndolas en peligro de extinción, son profesados también, al menos en la práctica, por la mayoría de los cristianos políticos, de tal modo que ya no son políticos cristianos. Han asimilado en el pensamiento, o al menos en la práctica, las doctrinas de los enemigos de Cristo. Y han traicionado a Cristo Rey con un agravante: alegando que están guiados por el Concilio Vaticano II y el actual Magisterio apostólico…

Abatimiento actual del catolicismo

El desfallecimiento postconciliar de la acción misionera y política es patente. Pero yerra gravemente quien atribuye ese hundimiento al mismo Concilio. El Vaticano II enseñó, como todos los Concilios, la verdad de Cristo: lo que estimaron conveniente el Espíritu Santo y los Padres conciliares (Hch 15,28). Son las falsificaciones masivas postconciliares, en materias doctrinales, pastorales y litúrgicas, las culpables de tales desviaciones. A causa de ellas, misiones y política se han secularizado notablemente en un proceso horizontalista simultáneo.

–Misiones. El decreto conciliar Ad gentes impulsa la evangelización con toda claridad y firmeza.

Envía a los misioneros como Cristo envió a San Pablo: «yo te envío para que les abras los ojos, se conviertan de las tinieblas a la luz, y del poder de Satanás a Dios, y reciban el perdón de los pecados y parte en la herencia de los consagrados» (Hch 26,18).

Por eso, si en el tiempo postconciliar ha decaído más y más la acción evangelizadora, hasta el punto de que la beneficencia material se hace no pocas veces el fin prevalente y casi único de las misiones católicas, nada tiene eso que ver con el Concilio. Como decía Juan Pablo II, «la misión específica ad gentes parece que se va parando, pero no ciertamente en sintonía con las indicaciones del Concilio y del Magisterio posterior» (1990, Redemptoris missio 2).

–Política. Algo semejante hay que decir de la cesación casi absoluta de la acción política católica.

Este fenómeno, profundamente negativo, nada tiene que ver con el Concilio. El Vaticano II enseñó con especial insistencia en muchos de sus documentos que los laicos están llamados a «evangelizar y saturar de espíritu evangélico el orden temporal, de modo que su actividad en este orden sea claro testimonio de Cristo y sirva para la salvación de los hombres» (Apostolicam actuositatem 2). «Hay que instaurar el orden temporal de tal forma que, salvando íntegramente sus propias leyes, se ajuste a los principios superiores de la vida cristiana» (7). «A la conciencia bien formada del seglar toca lograr que la ley divina quede grabada en la ciudad terrena» (GS 43). El Concilio enseña incluso que «los laicos, como adoradores que en todo lugar actúan santamente, consagran el mundo mismo a Dios» (GS 34). La fórmula consecratio mundi la toma el Concilio de Pío XII (5-X-1957, Aloc. II Congreso Mundial del Apostolado Laico).

Instaurare Omnia in Christo

Quienes rechazan a Cristo Rey, gobiernan el mundo sin atenerse a Dios ni al orden natural. No quieren en modo alguno que «la ley divina quede grabada en la ciudad terrena». En cuanto ello es posible, roban el mundo a Dios, su Creador y Señor natural, sustrayéndolo de todo influjo de Cristo Rey. Sólo se atienen a la razón –en el mejor de los casos–, o a la voluntad de la mayoría –previamente manipulada–, o simplemente a sus intereses e ideologías. Todo este horror se da lógicamente en ateos y agnósticos.

Pero el horror más nefasto es que muchos católicos, políticos, teólogos, asociaciones apostólicas e incluso eclesiásticos, no quieren que Cristo Rey reine sobre las naciones. En la gran solemnidad de Jesucristo, Rey del universo, que culmina el Año litúrgico, resultan increíbles ciertas homilías, empeñadas en «desengañar» a los fieles, que todavía creen obstinadamente en Cristo Rey. Estos cristianos-liberales, en versión progre o conservadora, distanciándose años luz del Vaticano II, propugnan en la acción política justamente lo contrario de lo que enseñó el Concilio, fiel a la tradición del Magisterio apostólico anterior. Cómplices objetivos de los enemigos de Cristo Rey, han preferido regirse en la vida política por los principios democrático-liberales, naturalistas y relativistas, considerando que son los más convenientes para el bien común del pueblo –o para su ventaja personal y profesional–.

La Iglesia quiere hoy, como siempre, que Cristo sea reconocido como Rey y Salvador, y que todos los hombres y naciones caminen a su luz, reconociendo en él la Verdad, el Camino que lleva a la Vida. La Iglesia pide orante cada día: «ven, Señor Jesús. Venga a nosotros tu Reino». Y el intento del Apóstol, «instaurar todas las cosas en Cristo» (Ef 1,10), sigue siendo la norma de la Iglesia católica. Recientemente Benedicto XVI afirmó que «el Pontificado de San Pío X ha dejado un signo indeleble en la historia de la Iglesia, caracterizado por un notable esfuerzo de reforma, sintetizada en su lema Instaurare Omnia in Christo, renovar todas las cosas en Cristo»





-- MATERIAL ENVIADO POR :

paraqueelreine@uolsinectis.com.ar 





No se ha podido encontrar la URL de especificaciones de gadget.



Ejercicios Espirituales para vencer a sí mismo y ordenar su vida sin determinarse por afección alguna que desordenada sea”

publicado a la‎(s)‎ 17 nov. 2015 11:44 por Julio Mendoza


Resultado de imagen para ejercicios espirituales

AD ASTRA PER ASPERA II

“Hacia las estrellas por el camino más difícil”

“Ejercicios Espirituales para vencer a sí mismo y ordenar su vida sin determinarse por afección alguna que desordenada sea”

Ej. Nº 21

por P. Silvio Ojeda

Seguimos con el resumen del libro del Apocalipsis aplicado a nuestras meditaciones. La idea es sacar provecho para nuestras almas, entrando en sintonía nuestro espíritu con el Espíritu Santo, estando en concordancia nuestras obras con la obra de Dios, estando a la altura de los tiempos y de los acontecimientos, actuando en correspondencia con la gracia del cielo, para que, como dice San Ignacio: “siguiéndolo a Jesús en la pena, también lo podamos seguir en la gloria”.

1. PREÁMBULOS

a) Oración preparatoria

Señor, que todas mis intenciones, acciones y operaciones sean puramente ordenadas en servicio y alabanza de tu Divina Majestad

b) Historia

Primero el parto; después la alegría

Segunda parte (capítulos 4 al 19). La época llamada de “la gran tribulación” o del Anticristo; la más difícil de la historia y a la vez la más agraciada para los de Cristo.

c) Composición de lugar

Las revelaciones del Apocalipsis

Segunda parte (capítulos 4 al 19). Catástrofes físicas y espirituales previas a la restauración definitiva de la verdad y el bien. Y yo, metido en esas escenas, acompañando a Cristo en todo.

d) Petición

Igual que en la anterior meditación: que yo me haga “uno”, en primer lugar con el Señor; también sea “un solo corazón y una sola alma” con todos los del cielo, y con los que siguen a Jesús en la tierra; para que juntos lleguemos a un final feliz.

2. PUNTOS DE MEDITACIÓN

Segunda parte del libro: “La gran tribulación o día de la ira de Yahveh”. (Capítulos 4-19).

Esta es una revelación muy importante de avisos y profecías que ya estaban en numerosos pasajes de la Sagrada Escritura, pero que ahora van a condensarse en los días muy difíciles del parto, necesario para pasar a una vida mejor.

Todo parto es doloroso. Pero hay que pasarlo para dar desarrollo a la vida. La Iglesia debe pasar por la etapa más dolorosa de su historia, pero para purificarse definitivamente y ser capaz del reinado con su Esposo Jesucristo.

Personajes principales del enfrentamiento del fin de los tiempos. Siempre el demonio quiso ponerse en el lugar de Dios; y por orgullo se ciega y cree que puede vencer en la lucha del mal contra el bien, y en el fin de la historia humana. Entonces él, el maligno, arma toda una imitación del orden dado por Dios; pero en vez de un orden de amor: es de odio, de maldad, de vicios. Por lo tanto en la época de “la gran tribulación”, habrá personajes principales del lado del bien y del lado del mal, que se pueden comparar.

Podríamos nombrar personajes celestiales e infernales. La misión y el amor transmitidos por los del cielo en la Historia de la salvación, tienen su equivalencia en la imitación del mal transmitida por los del infierno, y mostrada aun más fuertemente al final de los tiempos.

Personajes celestiales y servidores del cielo en la Historia de la salvación

a)        La Santísima Trinidad: Dios Padre, Dios Hijo, Dios Espíritu Santo. Su designio amoroso, creador, redentor, y santificador, para con la humanidad.

b)        Jesucristo: Dios hecho Hombre por la salvación del mundo. Es nuestro Redentor.

c)        El Precursor de Cristo. San Juan Bautista, enviado para preparar la venida del Señor Jesús.

d)        La Mujer revestida de sol. María Santísima, Madre de Jesucristo, y Madre de la Iglesia. (Apocalipsis 12).

e)        San Juan Apóstol y dos testigos. También participan de la lucha final, convirtiendo corazones hacia Dios. (Apocalipsis 10 y 11).

f)         144.000 elegidos como primicias o anticipo de la humanidad redimida. (Apocalipsis 7, 3-4. 14, 1-5).

g)        La gran multitud de los salvados, que blanquearon su manto en la sangre del Cordero. (Apocalipsis 7, 9-17).

Personajes infernales o secuaces del infierno, en el fin de los tiempos

a)        La tríada demoníaca: El Dragón, la Bestia del mar, y la Bestia de la tierra.

El Dragón es el demonio, “la antigua serpiente”. Y su deseo egoísta de perder al mundo, ya que es el eterno envidioso. No hay cielo para él, y no quiere que haya para nadie. (Apocalipsis 12, 3).

La Bestia del mar es un “modo de combatir a Dios mundanamente y o violentamente”. Sociedad pagana, demoníaca. (Apocalipsis 13, 1-10).

La Bestia de la tierra es una “manera de combatir a Dios sutilmente, falsificando la verdad, y especialmente la verdad religiosa, engendrando una falsa Iglesia”. (Apocalipsis 13, 11-18).

b)        El Anticristo. Personificación de la maldad, engendrado por la Bestia del mar. También puede ser denominado “Bestia del mar”, en cuanto que es la encarnación por excelencia de la maldad producida por esta. (Apocalipsis 13, 15).

c)        El falso Profeta. un personaje proveniente de la Bestia de la tierra con poder religioso (probablemente un falso Papa) que presente al Anticristo como verdadero Dios. También puede ser llamado “Bestia de la tierra”, en cuanto que es el producto perfecto de ella, de la falsa religión. (Apocalipsis 13, 11).

d)        La gran Prostituta. Una ciudad corrompida más que ninguna, llena del espíritu del mal, del espíritu de la gran Babilonia, que confunde a casi todos llevándolos al pecado.

e)        Los tres espíritus rana, que preparan a los reyes de la tierra para la guerra contra Dios. (Apocalipsis 16, 13).

f)         Los marcados por la Bestia. En ese momento ninguno puede comprar ni vender si no lleva en la frente o en la mano la señal del Anticristo. (Apocalipsis 11, 16-18).

g)        La gran Babilonia. El espíritu de pecado de la sociedad sin Dios, demoníaca, llena de abominaciones. Incluye a gente de todo el mundo.

Referencias astronómicas

En esta época, como consecuencia de los grandes desórdenes del hombre, “la creación gime y sufre más dolores de parto” que nunca (Cfr. Romanos 8, 22); y todo ello, contribuirá a la purificación de la tierra. Apocalipsis 6, 12: Y seguí viendo. Cuando abrió el sexto sello, se produjo un violento terremoto; y el sol se puso negro como un paño de crin, y la luna toda como sangre. Apocalipsis 6, 13: y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra, como la higuera suelta sus higos verdes al ser sacudida por un viento fuerte.

En Apocalipsis 7, 16 se dice un anticipo de lo que vivirán los que pasen esta época de gran persecución: Ya no tendrán hambre ni sed; ya no les molestará el sol ni bochorno alguno.

Pero enseguida se sigue relatando las calamidades a sufrir en este tiempo del parto. Apocalipsis 8, 10: El tercer ángel tocó la trompeta. Entonces cayó del cielo una estrella grande, ardiendo como una antorcha. Cayó sobre la tercera parte de los ríos y sobre los manantiales de agua. Apocalipsis 8, 11: La estrella se llama Ajenjo. La tercera parte de las aguas se convirtió en ajenjo, y mucha gente murió por las aguas, que se habían vuelto amargas. Apocalipsis 8, 12: Tocó el cuarto ángel la trompeta. Entonces fue herida la tercera parte del sol, la tercera parte de la luna y la tercera parte de las estrellas; quedó en sombra la tercera parte de ellos; el día perdió una tercera parte de su claridad y lo mismo la noche. Apocalipsis 9, 1: Tocó el quinto ángel la trompeta. Entonces vi una estrella que había caído del cielo a la tierra. Se le dio la llave del pozo del abismo. Apocalipsis 9, 2: Abrió el pozo del abismo y subió del pozo una humareda como la de un horno grande, y el sol y el aire se oscurecieron con la humareda del pozo.

Se acerca el juicio de Dios sobre las naciones. Apocalipsis 10, 1: Vi también a otro ángel poderoso, que bajaba del cielo envuelto en una nube, con el arco iris sobre su cabeza, su rostro como el sol y sus piernas como columnas de fuego.

El signo más consolador en medio de la lucha es el de Apocalipsis 12. La mujer y su descendencia que anunciaba Dios en Génesis 3, 15: vencerán definitivamente a la antigua serpiente o dragón, aplastándolo por los siglos de los siglos. Apocalipsis 12, 1: Un gran signo apareció en el cielo: una Mujer, vestida del sol, con la luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza.

Pero el maligno no se dará por vencido fácilmente, sino que se esforzará por perder a todos, tratando de devorarnos. Apocalipsis 12, 4: Su cola arrastra la tercera parte de las estrellas del cielo y las precipitó sobre la tierra. El Dragón se detuvo delante de la Mujer que iba a dar a luz, para devorar a su Hijo en cuanto lo diera a luz.

Ya en los relatos de los castigos finales, se dice en Apocalipsis 16, 8: El cuarto derramó su copa sobre el sol; y le fue encomendado abrasar a los hombres con fuego. Y en Apocalipsis 19, 17: Luego vi a un ángel de pie sobre el sol que gritaba con fuerte voz a todas las aves que volaban por lo alto del cielo: Venid, reuníos para el gran banquete de Dios.

¿De qué lado quiero estar yo?

La enseñanza permanente de la Sagrada Escritura y de los santos es que el poder seductor del Anticristo será tan fuerte, que nadie podría salvarse sin un milagro especial de Dios. “La venida del Impío estará señalada por el influjo de Satanás, con toda clase de milagros, signos, prodigios engañosos, y todo tipo de maldades que seducirán a los que se han de condenar por no haber aceptado el amor de la verdad que les hubiera salvado” (2 Tesalonicenses 2, 9-10). Jesús dijo que serían los peores momentos de la historia: “Porque habrá entonces una gran tribulación, tal como no ha acontecido desde el principio del mundo hasta ahora, ni acontecerá jamás. Y si aquellos días no fueran acortados, nadie se salvaría; pero por causa de los elegidos, aquellos días serán acortados” (Mateo 24, 21-22).

Luego, ¡cuán grande debe ser nuestro cuidado! porque éstas épocas nuestras, actuales, se muestran muy propicias para la venida del Anticristo.

Así como los atletas deben estar en forma para su competencia, nosotros que competimos por llegar al Reino de los cielos: no deberíamos dejar huecos en nuestra vida espiritual. Estar siempre en forma.

Recordemos lo que el espíritu les decía a las 7 Iglesias. Hay que tomarlo como dicho a cada uno de nosotros. Evitar lo que el Señor reprochaba para no caer en la seducción sutil del Anticristo, y cargarse de las virtudes que alaba el Señor. Quitar lo que el Señor pedía que se quitara: el haber perdido el primer amor, la cobardía, desterrar la fornicación y la idolatría, las malas doctrinas y la lujuria, la apariencia de religión, la tibieza y el descuido. Y llenarse de las virtudes reconocidas por Dios: fatiga, constancia, sufrimientos y pobreza por el Reino de los cielos; fidelidad en tiempos difíciles, obras buenas, fe, servicio; fidelidad a pesar de la debilidad; pureza en medio de la maldad; purgar mediante el sufrimiento, recuperar las vestiduras de la gracia, y purificar la mirada de la fe.

3. COLOQUIO

Primero con la Santísima Madre de Jesús y Madre nuestra. También con todos los santos y ángeles. Después con Nuestro Señor Jesucristo; finalmente con la Santísima Trinidad, suplicando encarecidamente que yo sea de los que laven la vestidura en la sangre del Cordero y lo siga donde quiera que vaya. Apocalipsis 7, 14-17: «Esos son los que vienen de la gran tribulación; han lavado sus vestiduras y las han blanqueado con la sangre del Cordero. Por eso están delante del trono de Dios, dándole culto día y noche en su Santuario; y el que está sentado en el trono extenderá su tienda sobre ellos. Ya no tendrán hambre ni sed; ya no les molestará el sol ni bochorno alguno. Porque el Cordero que está en medio del trono los apacentará y los guiará a los manantiales de las aguas de la vida. Y Dios enjugará toda lágrima de sus ojos.»


Material enviado por :


paraqueelreine@uolsinectis.com.ar 

 




No se ha podido encontrar la URL de especificaciones de gadget.



Argentina 2015 K : NUESTROS PRESOS POLÍTICOS . Por Silvio Pedro Pizarro .

publicado a la‎(s)‎ 16 nov. 2015 7:37 por Julio Mendoza


El día 9 de noviembre de 2015 recibí una información del Teniente Coronel ® Emilio Guillermo Nani, cuya lectura me conmovió. Me  comprometí a difundirla y de esa manera perseverar en la defensa de los Presos Políticos que emprendí en mi blog "Habla la experiencia". 
Resultado de imagen para nani VGM

Ver los títulos "Pesas para la balanza", "La Corte Suprema de Justicia en su salsa" y "El Placer de la venganza" (I,II,III,IV, V y VI). Hago saber a algunos de mis contactos que el Teniente Coronel Nani  es un héroe de las Malvinas y del combate del cuartel de la Tablada, enero de 1989, por el cual recibió una medalla honorífica del Presidente Alfonsín en la que se leía.“La Nación Argentina al herido en combate” En el año 2001 ante un decreto que liberaba a los guerrilleros, esa medalla fue devuelta por Nani al Presidente de la Rua.

 Transcribo a continuación el mail recibido:

-"En la playa oscura de Malvinas se distinguía una pequeña luz: era el teniente de fragata Carlos Robbio, un buzo táctico que con su linterna marcaba el lugar para el desembarco de la tropa.
Según los registros oficiales de la “Operación Rosario”, la vanguardia tocó tierra malvinense exactamente a la Hora Hotel [las 6.30]...
Recibió la Medalla "La Nación Argentina al Valor en Combate", la segunda más alta condecoración militar propuesta por la República Argentina.
La misma expresa: "Reconócese la actuación en la Guerra del Atlántico Sur por sus relevantes méritos, valor y heroísmo en defensa de la Patria."

El 2 de noviembre de 2015 fue sacado preso de su lugar de trabajo civil en Salta, como si fuese el más peligroso de los delincuentes, acusado por lesa humanidad.
Resultado de imagen para fragata Carlos Robbio

Preguntas para pensar ¿Qué responsabilidad de mando le podía caber a un teniente de fragata para ser acusado de semejante aberración? ¿Este es el reconocimiento para quienes con valor expusieron su vida por la Patria? Esto pasa mientras la Justicia no les llega a los responsables de saquear la República.-"
Este hecho aberrante como bien dice Nani, no es el único caso, ya que también a Horacio Losito, Carlos Arroyo, Enrique Stel, Eduardo Enrique Barreiro, todos subtenientes en 1976, jòvenes de 20/21 años en esa época, los encarcelaron por el mero hecho de pertenecer al Ejército y el placer de desmalvinizar a la sociedad argentina haciendo el juego a los ingleses.

Resultado de imagen para CARLOS LOSITO

Resultado de imagen para CARLOS arroyo VGM

Resultado de imagen para CORONEL STEL

Uno de ellos, el funcionario del gobierno tucumano a cargo de Seguridad Privada, Coronel ® Stel, fue detenido el 13 de marzo del 2014 en el aeropuerto Benjamín Matienzo por una orden de captura de la Justicia Federal de Bahía Blanca. Se le acusó por “presuntos" delitos de lesa humanidad. Se lo trasladó al penal de Villa Urquiza, desde donde fue trasladado a Bahía Blanca.

Stel es veterano de guerra. Peleó en Malvinas bajó las órdenes de Aldo Rico. Además, el ex coronel estuvo a cargo del Liceo Militar Aráoz de La Madrid y al retirarse de este cargo asumió en la oficina de control de Seguridad Privada del Gobierno Provincial.

Tenía 20 años a la fecha de los hechos que se investigan, era Subteniente del Arma de Comunicaciones y se desempeñaba como jefe de sección de la Compañía Alámbrica del Batallón de Comunicaciones 181. Por ese cargo se lo imputó, pero se lo procesó por otro, por ser jefe de sección de una Compañía de Infantería dedicada a la lucha antisubversiva. Ver "El placer de la venganza".

La hija del Coronel Juan Carlos Jones Tamayo, María Guadalupe se pregunta angustiada, "¿Dónde están los derechos humanos?" y en su carta al diario La Nación nos dice:
Resultado de imagen para Juan Carlos Jones Tamayo

"Soy hija del coronel Juan Carlos Jones Tamayo, preso político en la cárcel de Salta. Tiene 72 años, es diabético, tiene problemas de presión y para él, como para otros en su misma situación, no corre la prisión domiciliaria por tener mas de 70 años. ¿Dónde están los derechos humanos? ¿O sólo se miden con el ojo izquierdo? Envié correos electrónicos a todos los candidatos y no tuve respuesta de ninguno. Yo quiero saber cuál es la postura de cada uno de ellos sobre este tema. Sólo me llego un mail de Macri titulado "Soy totalmente optimista", en el que habla del futuro de los argentinos, pero sin aclararme su posición. Quiero respuestas y no mensajes decorados con lindas palabras, no estoy sola... somos más de 1800 familias esperando una respuesta antes de dar nuestro voto." Ver "El placer de la venganza (II).
Es un caso similar al que me he referido con respecto al Coronel Enrique Stel, prisionero sin causa, sin proceso, sin pruebas, por un "presunto" delito de lesa humanidad cometido hace 36 años.

Por orden del juez federal subrogante de Bahía Blanca Alejo Ramos Padilla, el presidente de la Cámara Federal de esa ciudad, Néstor Luis Montezanti, fue citado a prestar declaración indagatoria en una causa donde se investigan crímenes de la Triple A. Montezanti es, además, profesor de la Universidad Nacional del Sur.

Ramos Padilla entendió que hay sospechas de que Montezanti estaba vinculado con la Triple A y con el secuestro y torturas que sufrió Jorge Riquelme Esparza, de la Juventud Peronista.
Se pretende juzgar y condenar, por descontado, al Presidente de la Cámara Federal por sospechas de un posible secuestro de hace más de cuarenta años. Es inaudito.

La Cámara Federal de Bahía Blanca había designado al juez Santiago Ulpiano Martínez al frente del juzgado bahiense, pero el Consejo de la Magistratura, con el voto de la mayoría kirchnerista mas el decisivo voto doble de la jueza Gabriela Vázquez, lo desplazó y designó transitoriamente a Ramos Padilla. Se trata de un magistrado consustanciado con el kirchnerismo que desde su inicio en el cargo continúa los procedimientos ilegales destinados a incrementar las estadísticas de militares, a los que agrega civiles, con el objeto de promocionar la acción del gobierno en su mentada lucha por los derechos humanos.

 En el caso del Coronel(R) Enrique Stel, dimos a conocer la total falta de garantías de su proceso, justamente en Bahía Blanca, donde fue designado dicho juez. Por dicho motivo el acusado lo ha recusado manifestando su notoria parcialidad. En diversas oportunidades el juez Ramos Padilla realizó públicos comentarios sobre distintas personas sometidas e estos ilegales procesos para que a ninguna de ellas le fuera concedido el arresto domiciliario. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha interpretado que "La imparcialidad objetiva exige que el tribunal o juez ofrezca las suficientes garantías que eliminen cualquier duda acerca de la imparcialidad observada en el proceso", lo que es típicamente aplicable al caso de Stel. Ver "El placer de la venganza (IV).

En mi artículo del 3 de julio del corriente año advertía que "la remoción de jueces, medida inconstitucional de la Comisión de Selección de Magistrados y Escuela Judicial del Consejo de la Magistratura ha entrado ahora en el terreno de suplantar jueces a cargo del procesamiento a militares acusados de represión por terrorismo de Estado.

Como dijimos anteriormente, el kirchnerismo dio el primer paso para remover al juez subrogante de Bahía Blanca, Santiago Ulpiano Martínez, que tiene a su cargo, casualmente, entre dichas causas, un expediente sobre las facturas falsas donde se investiga al empresario Lázaro Báez.

En su lugar fue designado el juez federal de Dolores, Alejo Ramos Padilla, afiliado a Justicia Legítima."
No es necesario aportar más pruebas para afirmar con certeza los propósitos de venganza que viene ejerciendo el gobierno bajo el lema de la Presidente "vamos por todo". Lo preocupante es que a la venganza se suma la perfidia y la maldad en el tratamiento de los procesados sometidos a un hacinamiento inhumano cada vez más intolerable debido a la avanzada edad de la mayoría. Continuaremos repitiendo la fúnebre estadística. 

En esas condiciones ya murieron más de 323 presos.

Finalmente , no puedo dejar de recordar una frase del famoso jurista austríaco Hans Kelsen :
"Cuando los vencedores juzgan a los vencidos amañando y falseando los procedimientos judiciales para que conduzcan a una segura condena, entonces es cuando la justicia se convierte en venganza."
Estos casos, basados en hechos reales, son más que suficientes para delatar la injusticia lacerante que se cierne sobre seres humanos, la mayoría de edades superiores a los 70 y 80 años.

Tenemos que aceptar que hubo una guerra entre terroristas y fuerzas armadas gubernamentales, en que estas últimas vencieron. Diversas circunstancias incidieron para que el gobierno militar de facto resolviera el llamado a elecciones que dieron por resultado la recuperación del orden democrático
Los miembros de la Junta Militar del  Proceso de Reorganización Nacional que gobernaron al país  desde 1975 a1983, fueron acusados por represión y crímenes de lesa humanidad,  y condenados.
Una evaluación simplista y política de los derechos humanos durante el gobierno de Néstor Kirchner calificó  a un terrorismo de Estado y omitió el otro terrorismo  que asoló al país  con tomas de cuarteles, asesinatos, secuestros y torturas.

Tanto el Presidente Néstor Kirchner como su esposa y sucesora Cristina Fernández hicieron de los derechos humanos una bandera símbolo, para sus campañas políticas. Lo que en un principio se conoció como investigación y juzgamiento, se convirtió en venganza y condena.

La substanciación de los juicios a que son sometidos militares por el sólo hecho de portación de uniforme es inconstitucional y nos retrotrae  a la creación de tribunales especiales con la única finalidad de condenar. Tener en cuenta que, como son calificados  delitos de lesa humanidad, han sido declarados imprescriptibles, por lo que nos encontramos con que la gran mayoría de las acusaciones se realizan por delaciones verbales de sospechosos  o falsos testigos que manifiestan haber sido informados sobre delitos de lesa humanidad cometidos por militares hace más de 40 años.

 Los juicios “especiales” se realizan vulnerando reglas internacionales del derecho penal, como la imprescriptibilidad, la retroacrividad penal No rigen los principios de responsabilidad penal individual y el de la presunción de inocencia. Las `pruebas se basan en declaraciones de terceros  como falsos testigos. Todo preparado para un juicio armado con imputaciones por presuntos delitos.

Los procesos duran años y los sospechosos ya viven su condena en prisiones hediondas, torturados, alejados de sus familias y con un abandono total y premeditado de su salud. No se respeta su edad, no se respeta su condición humana. Hay más de 2000 presos políticos que por sus condiciones de hacinamiento y desprotección sanitaria van muriendo en su cautiverio.

Familiares, organizaciones, y amigos han escrito cartas al Papa Francisco, al Nuncio, al Arzopispo de Buenos Aires, sin ninguna respuesta esperanzadora.

No satisfecha la Presidente con la persecución a ultranza de los que denomina sus enemigos, está por aprobarse en estos momentos un proyecto de ley insólito. Se parece mucho a las comisiones especiales que están prohibidas por la Constitución nacional, semejantes o similares a las que se forman prácticamente para condenar a los militares. Este proyecto permite la creación de la denominada "Comisión Bicameral de Identificación de las Complicidades Económicas y Financieras durante la última dictadura militar para la búsqueda de la verdad, la memoria, la justicia, la reparación y el fortalecimiento de las instituciones de la democracia."

Es inexplicable que el Poder Judicial permanezca ajeno a esta gravísima situación, a toda vista inconstitucional y aberrante ,

Hasta la Corte Suprema de Justicia se ha desentendido del problema, a tal punto que convalidó una resolución del Ministerio castrense que prohibió "la internación y/o asistencia ambulatoria" en hospitales militares o unidades de salud dependientes de las Fuerzas Armadas, de personas condenadas penalmente o procesadas con privación preventiva de la libertad que tengan o hayan tenido estado militar, al declarar “inadmisible" un habeas corpus. elevado para su decisión. Ver “La Corte Suprema de Justicia en su salsa”.
Resultado de imagen para abogado argentino Mario Sandoval

El abogado argentino Mario Sandoval fue acusado por el gobierno de represor por “presunto secuestro”, por lo que sintiéndose perseguido político se exilió en Francia, donde en 1994 adquirió la ciudadanía francesa. La venganza de la presidente  la llevó a pedir su extradición, que fue denegada por las Cortes francesas. Prestigioso intelectual, se abrió camino en Francia en los medios políticos llegando a formar parte del gabinete del ex presidente Sarkozy.

Hace poco tiempo Sandoval  se dirigió a los presos políticos en términos que hacemos nuestros:
“A los hombres y mujeres, Prisioneros Políticos, muertos en cautiverio en las cárceles del pueblo del gobierno Argentino, por haber protegido frente a la barbarie, la sociedad, las libertades y las instituciones en los años 70. A esos padres, esposos, hijos, hermanos, ciudadanos…, 286 personas que a la fecha fueron exterminados por la justicia y por una política de Estado.

Queridos amigos: Sé que ya no están para escucharnos, pero espiritualmente están vivos, nos dejaron recuerdos imborrables en cada momento de sus vidas. Gracias, porque vuestra presencia sigue cerca de nosotros, siempre nos acompañará, nos dará fuerza, nos guiará para obtener justicia en nombre de todos los prisioneros y perseguidos políticos. Acepten el pedido de perdón por nuestra ausencia en los momentos cruciales, dado que no hicimos nada para impedir la persecución que ustedes vivieron, sufrieron y que abandonados por la sociedad murieron en silencio, en donde las obligaciones positivas del Estado fueron inexistentes. Solo la familia y reducidos amigos, estuvieron hasta último momento. Tenemos una deuda con vosotros.

Asumieron con honor la discriminación, las numerosas violaciones jurídicas, los ataques virulentos de militantes y asociaciones radicalizadas, como también el sufrimiento infligido por un Estado totalitario quien actuando en nombre de los derechos humanos utilizó mecanismos y métodos contrarios a los principios esenciales de justicia. Otra forma de terrorismo. Hemos observados pasivamente, de manera indiferente y hasta cobarde, como se llevaron a cada uno de ustedes, violando sus derechos, atacando sus familias, destruyendo sus vidas.

 Preferimos mirar para otro lado, guardar silencio, no perder nuestros privilegios, dejar de lado nuestros valores y hasta asociarnos con el diablo por conveniencia. ¿Hasta cuándo dejaremos que ello continúe? ¡Ya en décadas recientes, ciudadanos ejemplares padecieron el sufrimiento inhumano hasta la muerte en las cárceles del pueblo de las organizaciones terroristas! Ustedes acompañaron estoicamente la profecía: “No tengas miedo por lo que vas a padecer…. Permanece fiel hasta la muerte y te daré la corona de la vida”. Esa conducta es un ejemplo, un honor para vuestras familias y la sociedad no debe olvidar que estos hombres y mujeres, deben ser recordados como víctimas de la venganza de un gobierno. 

En este mensaje hay un sentimiento de culpa por la indiferencia de la sociedad ante una injusta situación de venganza que se sigue ocultando.

En todos los debates, entrevistas y opiniones que se realizan diariamente en las radios y canales de televisión con motivo de las elecciones nacionales del 25 de octubre y el ya cercano ballotage, no se ha escuchado de ningún candidato presidencial una sola mención al problema que estamos exponiendo. Y lo que es más llamativo y desolador, a nuestro entender, es que periodistas prestigiosos y avezados no hayan formulado preguntas al futuro presidente, sobre las decisiones que tomaría en el caso real y candente de estos juicios.

Sí. es cierto, somos todos culpables, pero nos queda la esperanza, cada día mas a nuestro alcance, de la transformación de nuestro país por obra de un nuevo gobierno democrático que nos dé paz, justicia y moral, con la bendición de Dios. Así pagaremos la deuda que tenemos con nuestros Presos Políticos








Publicadas por 




-- PUBLICADO EN :
http://silviopedropizarro.blogspot.com.ar/







No se ha podido encontrar la URL de especificaciones de gadget.





† Santoral . abril 28 . San Luis María Grignon de Montfort . Otros Santos y Beatos del día.

publicado a la‎(s)‎ 28 abr. 2015 3:53 por Julio Mendoza   [ actualizado el 28 abr. 2015 3:54 ]

 

Luis_Grignon_Monfort
San Luis María
Grignon de Montfort


Fundador
(1716)

 


"A quien Dios quiere hacer muy santo, lo hace muy 
devoto de la Virgen María".

                                               - San Luis de Montfort

 

Libros

http://www.sgmontfort.es/show/archivos.html

El libro de San Luis, Tratado de la verdadera devoción a la Virgen María, se ha propagado por todo el mundo con enorme provecho para sus lectores. El Papa Juan Pablo II tomó como lema una frase que repetía mucho este gran santo:   
              "Soy todo tuyo Oh María, y todo cuanto tengo, tuyo es".

 https://www.youtube.com/watch?v=E9oSAolD1p4

SU VIDA

Es el fundador de los padres Montfortianos y de las Hermanas de la  Sabiduría. Nació en Montfort, Francia, en 1673. Era el mayor de una familia de ocho hijosDesde muy joven fue un gran devoto de la Santísima Virgen. A los 12 años ya la gente lo veía pasar largos ratos arrodillado ante la estatua de la Madre de Dios. Antes de ir al colegio por la mañana y al salir de clase por la tarde, iba a arrodillarse ante la imagen de Nuestra Señora y allí se quedaba como extasiado. Cuando salía del templo después de haber estado rezando a la Reina Celestial, sus ojos le brillaban con un fulgor especial.

Luis no se contentaba con rezar. Su caridad era muy práctica. Un día al ver que uno de sus compañeros asistía a clase con unos harapos muy humillantes, hizo una colecta entre sus compañeros para conseguirle un vestido y se fue donde el sastre y le dijo: "Mire, señor: los alumnos hemos reunido un dinero para comprarle un vestido de paño a nuestro compañero, pero no nos alcanza para el costo total. ¿Quiere usted completar lo que falta?". El sastre aceptó y le hizo un hermoso traje al joven pobre.

El papá de Luis María era sumamente colérico, un hombre muy violento. Los psicólogos dicen que si Montfort no hubiera sido tan extraordinariamente devoto de la Virgen María, habría sido un hombre colérico, déspota y arrogante porque era el temperamento que había heredado de su propio padre. Pero nada suaviza tanto la aspereza masculina como la bondad y la amabilidad de una mujer santa. Y esto fue lo que salvó el temperamento de Luis. Cuando su padre estallaba en arrebatos de mal humor, el joven se refugiaba en sitios solitarios y allí rezaba a la Virgen amable, a la Madre del Señor. Y esto lo hará durante toda su vida. En sus 43 años de vida, cuando sea incomprendido, perseguido, insultado con el mayor desprecio, encontrará siempre la paz orando a la Reina Celestial, confiando en su auxilio poderoso y desahogando en su corazón de Madre, las penas que invaden su corazón de hijo.

Con grandes sacrificios logró conseguir con qué ir a estudiar al más famoso seminario de Francia, el seminario de San Suplicio en París. Allí sobresalió como un seminarista totalmente mariano. Sentía enorme gozo en mantener siempre adornado de flores el altar de la Santísima Virgen.

Luis Grignon de Montfort será un gran peregrino durante su vida de sacerdote. Pero cuando él era seminarista concedían un viaje especial a un Santuario de la Virgen a los que sobresalieran en piedad y estudio. Y Luis se ganó ese premio. Se fue en peregrinación al Santuario de la Virgen en Chartres. Y al llegar allí permaneció ocho horas seguidas rezando de rodillas, sin moverse. ¿Cómo podía pasar tanto tiempo rezando así de inmóvil? Es que él no iba como algunos de nosotros a rezar como un mendigo que pide que se le atienda rapidito para poder alejarse. El iba a charlas con sus dos grandes amigos, Jesús y María. Y con ellos las horas parecen minutos.

Su primera Misa quiso celebrarla en un altar de la Virgen, y durante muchos años la Catedral de Nuestra Señora de París fue su templo preferido y su refugio.

San Luis Maria de MonfortMontfort dedicó todas sus grandes cualidades de predicador y de conductor de multitudes a predicar misiones para convertir pecadores. Grandes multitudes lo seguían de un pueblo a otro, después de cada misión, rezando y cantando. Se daba cuenta de que el canto echa fuera muchos malos humores y enciende el fervor. Decía que una misión sin canto era como un cuerpo sin alma. El mismo componía la letra de muchas canciones a Nuestro Señor y a la Virgen María y hacía cantar a las multitudes. Llegaba a los sitios más impensados y preguntaba a las gentes: "¿Aman a Nuestro Señor? ¿Y por qué no lo aman más? ¿Ofenden al buen Dios? ¿Y porqué ofenderlo si es tan santo?".

Era todo fuego para predicar. Donde Montfort llegaba, el pecado tenía que salir corriendo. Pero no era él quien conseguía las conversiones. Era la Virgen María a quien invocaba constantemente. Ella rogaba a Jesús y Jesús cambiaba los corazones. Después de unos Retiros dejó escrito: "Ha nacido en mí una confianza sin límites en Nuestro Señor y en su Madre Santísima". No tenía miedo ni a las cantinas, ni a los sitios de juego, ni a los lugares de perdición. Allí se iba resuelto a tratar de quitarse almas al diablo. Y viajaba confiado porque no iba nunca solo. Consigo llevaba el crucifijo y la imagen de la Virgen, y Jesús y María se comportaban con él como formidables defensores.

A pie y de limosna se fue hasta Roma, pidiendo a Dios la eficacia de la palabra, y la obtuvo de tal manera que al oír sus sermones se convertían hasta los más endurecidos pecadores. El Papa Clemente XI lo recibió muy amablemente y le concedió el título de "Misionero Apostólico", con permiso de predicar por todas partes.

En cada pueblo o vereda donde predicaba procuraba dejar una cruz, construida en sitio que fuera visible para los caminantes y dejaba en todos un gran amor por los sacramentos y por el rezo del Santo Rosario. Esto no se lo perdonaban los herejes jansenistas que decían que no había que recibir casi nunca los sacramentos porque no somos dignos de recibirlos. Y con esta teoría tan dañosa enfriaban mucho la fe y la devoción. Y como Luis Montfort decía todo lo contrario y se esforzaba por propagar la frecuente confesión y comunión y una gran devoción a Nuestra Señora, lo perseguían por todas partes. Pero él recordaba muy bien aquellas frases de Jesús: "El discípulo no es más que su maestro. Si a Mí me han perseguido y me han inventado tantas cosas, así os tratarán a vosotros". Y nuestro santo se alegraba porque con las persecuciones se hacía más semejante al Divino Maestro.

Antes de ir a regiones peligrosas o a sitios donde mucho se pecaba, rezaba con fervor a la Sma. Virgen, y adelante que "donde la Madre de Dios llega, no hay diablo que se resista". Las personas que habían sido víctimas de la perdición se quedaban admiradas de la manera tan franca como les hablaba este hombre de Dios. Y la Virgen María se encargaba de conseguir la eficacia para sus predicaciones.

San Luis de Montfort fundó unas Comunidades religiosas que han hecho inmenso bien en las almas. Los Padres Montfortianos (a cuya comunidad le puso por nombre "Compañía de María") y las Hermanas de la Sabiduría.

Murió San Luis el 28 de abril de 1716, a la edad de 43 años, agotado de tanto trabajar y predicar.

ORACIÓN

San Luis Grignon de Montfort, ruega a la Virgen Santísima 
que nos envíe muchos apóstoles que, como tú, se dediquen 
a hacer y a amar más y más a Jesús.

Sobre la tumba de San Luis de Montfort dice:

¿Qué miras, caminante? Una antorcha apagada, un hombre a quien el fuego del amor consumió, y que se hizo todo para todos, Luis María Grignon Montfort.

¿Preguntas por su vida? No hay ninguna más íntegra, ¿Su penitencia indagas? Ninguna más austera. ¿Investigas su celo? Ninguno más ardiente. ¿Y su piedad Mariana? Ninguno a San Bernardo más cercano.

Sacerdote de Cristo, a Cristo reprodujo en su conducta, y enseñó en sus palabras. Infatigable, tan sólo en el sepulcro descansó, fue padre de los pobres, defensor de los huérfanos, y reconciliador de los pecadores.

Su gloriosa muerte fue semejante a su vida. Como vivió, murió.
Maduro para Dios, voló al cielo a los 43 años de edad.

___________________________________________________________________________________________

Pedro Chanel, Santo Sacerdote y Mártir, Abril 28  

Pedro Chanel, Santo

Pedro Chanel, Santo

Sacerdote y Mártir

Futuna es una pequeña “expresión geográfica”, una de las islas Fiji, señalada en los mapas con un punto entre el ecuador y el trópico de Capricornio en el inmenso océano Pacífico. Hoy es una posesión francesa, meta de turistas amantes de lo exótico. Los habitantes son católicos y viven una vida pacífica. Pero hace 140 años, precisamente el 12 de noviembre de 1837, cuando desembarcó allí el misionero marista Pedro Chanel, junto con un compañero laico, la isla estaba dividida por dos tribus continuamente en guerra. 

Sólo la valentía y la caridad de un hombre de Dios podían escoger esta meta con todos los riesgos que conllevaba. En efecto, Pedro Chanel concluyó aquí su aventura de evangelizador, asesinado a golpes de garrote y hacha el 28 de abril de 1841 por el yerno del jefe de la tribu Musumusu, enfurecido porque entre los convertidos al cristianismo se encontraban algunos miembros de su familia. 

Pedro Chanel había nacido en Cuet (Francia) el 12 de julio de 1803. A los doce años, por invitación del celoso párroco Trompier, comenzó los estudios sacerdotales, y en 1824 entró al seminario mayor de Bourg, en donde tres años después fue ordenado sacerdote. 

Hubiera querido ir inmediatamente a tierra de misión, pero el ordinario del lugar tenía mucha necesidad de sacerdotes. Fue coadjutor en Amberieu y en Gex, en donde se unió a un grupo de sacerdotes diocesanos, los maristas, que en el mismo ámbito parroquial vivían el ideal misionero bajo la guía del Padre Colin. La Sociedad de María, aprobada por el Papa en 1836, contó entre sus primeros miembros al Padre Chanel, que ese mismo año se embarcó en Le Havre hacia Valparaíso, con destino a Oceanía. Cuando la nave llegó a Futuna, se invitó al Padre Chanel a permanecer ahí con el compañero laico Nicezio, que tenía veinte años. 

Fue lenta y paciente la tarea de penetración en el pequeño mundo de esa gente tan distinta en costumbres de vida y en mentalidad. Pero el anuncio del Evangelio fue calando en las jóvenes generaciones.

Este éxito suscitó al mismo tiempo la hostilidad de las viejas generaciones. El tributo de sangre de Pedro Chanel fue el precio para abrir finalmente las puertas a la evangelización de toda la isla. El nuevo mártir cristiano, beatificado el 7 de noviembre de 1889, fue canonizado el 12 de junio de 1954 y declarado patrono de Oceanía.

___________________________________________________________________________________________

Fuente: Vatican.va 
Gianna Beretta Molla, Santa Médico, esposa y madre de familia, Abril 28  

Gianna Beretta Molla, Santa

Médico, esposa y madre de familia

Gianna Beretta nació en Magenta (provincia de Milán) el día 4 de octubre de 1922. Desde su tierna infancia, acoge el don de la fe y la educación cristiana que recibe de sus padres. Considera la vida como un don maravilloso de Dios, confiándose plenamente a la Providencia, y convencida de la necesidad y de la eficacia de la oración.

Durante los años de Liceo y de Universidad, en los que se dedica con diligencia a los estudios, traduce su fe en fruto generoso de apostolado en la Acción católica y en la Sociedad de San Vicente de Paúl, dedicándose a los jóvenes y al servicio caritativo con los ancianos y necesitados. Habiendo obtenido el título de Doctor en Medicina y Cirugía en 1949 en la Universidad de Pavía, abre en 1950 un ambulatorio de consulta en Mésero, municipio vecino a Magenta. En 1952 se especializa en Pediatría en la Universidad de Milán. En la práctica de la medicina, presta una atención particular a las madres, a los niños, a los ancianos y a los pobres.

Su trabajo profesional, que considera como una “misión”, no le impide el dedicarse más y más a la Acción católica, intensificando su apostolado entre las jovencitas.

Se dedica también a sus deportes favoritos, el esquí y el alpinismo, encontrando en ellos una ocasión para expresar su alegría de vivir, recreándose ante el encanto de la creación.

Se interroga sobre su porvenir, reza y pide oraciones, para conocer la voluntad de Dios. Llega a la conclusión de que Dios la llama al matrimonio. Llena de entusiasmo, se entrega a esta vocación, con voluntad firme y decidida de formar una familia verdaderamente cristiana.

Conoce al ingeniero Pietro Molla. Comienza el período de noviazgo, tiempo de gozo y alegría, de profundización en la vida espiritual, de oración y de acción de gracias al Señor. El día 24 de septiembre de 1955, Gianna y Pietro contraen matrimonio en Magenta, en la Basílica de S. Martín. Los nuevos esposos se sienten felices. En noviembre de 1956, Gianna da a luz a su primer hijo, Pierluigi. En diciembre de 1957 viene al mundo Mariolina y en julio de 1959, Laura. Gianna armoniza, con simplicidad y equilibrio, los deberes de madre, de esposa, de médico y la alegría de vivir.

En septiembre de 1961, al cumplirse el segundo mes de embarazo, es presa del sufrimiento. El diagnóstico: un tumor en el útero. Se hace necesaria una intervención quirúrgica. Antes de ser intervenida, suplica al cirujano que salve, a toda costa, la vida que lleva en su seno, y se confía a la oración y a la Providencia. Se salva la vida de la criatura. Ella da gracias al Señor y pasa los siete meses antes del parto con incomparable fuerza de ánimo y con plena dedicación a sus deberes de madre y de médico. Se estremece al pensar que la criatura pueda nacer enferma, y pide al Señor que no suceda tal cosa.

Algunos días antes del parto, confiando siempre en la Providencia, está dispuesta a dar su vida para salvar la de la criatura: “Si hay que decidir entre mi vida y la del niño, no dudéis; elegid -lo exijo- la suya. Salvadlo”.

La mañana del 21 de abril de 1962 da a luz a Gianna Emanuela. El día 28 de abril, también por la mañana, entre indecibles dolores y repitiendo la jaculatoria “Jesús, te amo; Jesús, te amo”, muere santamente. Tenía 39 años.

Sus funerales fueron una gran manifestación llena de emoción profunda, de fe y de oración. La Sierva de Dios reposa en el cementerio de Mésero, a 4 kilómetros de

Gianna Beretta Molla, Santa

Magenta.

“Meditada inmolación”, Pablo VI definió con esta frase el gesto de la beata Gianna recordando, en el Ángelus del domingo 23 de septiembre de 1973: “una joven madre de la diócesis de Milán que, por dar la vida a su hija, sacrificaba, con meditada inmolación, la propia”. Es evidente, en las palabras del Santo Padre, la referencia cristológica al Calvario y a la Eucaristía.

S.S. Juan Pablo II la canonizó el 16 de mayo de 2004.

___________________________________________________________________________________________

Fuente: Franciscanos.net 
Luquesio y Buonadonna de Poggibonsi, Beatos Terciarios Franciscanos, Abril 28  

Luquesio y Buonadonna de Poggibonsi, Beatos

Luquesio y Buonadonna de Poggibonsi, Beatos

Luquesio nació en Gaggiano, caserío del Chianti. Siempre había deseado seguir la carrera de las armas y era del partido de los Güelfos. Pero después de haber participado en las luchas políticas a sus propias expensas, decidió retirarse y se trasladó a Poggibonsi (Siena), donde comenzó a ejercer el comercio con lo cual recuperó su holgura económica perdida en las lides políticas. Casado, era muy consciente de que una mujer es muy buena si no malgasta la hacienda. Pero poco a poco, de avaro que era, comenzó a ser generoso y fue acercándose paulatinamente a las prácticas piadosas, al igual que su mujer.

Ambos esposos eran bien diferentes de lo que habían sido de jóvenes. En aquel tiempo pasó por la región San Francisco, a quien Luquesio conocía ya como hijo de su colega Pedro de Bernardone, pero luego logró conocerlo también como santo y lo alojó gustoso en su casa. Impresionados por su espíritu de pobreza y sencillez, él y su esposa Buonadonna fueron a preguntarle a San Francisco cómo podían ellos, casados y con hijos, seguir el camino del Evangelio y poder tener una regla como ya les había dado a los Hermanos y a las Hermanas. Debía ser una norma de vida cuya observancia sirviera para imitar a aquellos que se habían consagrado a Dios.

Con tal fin Francisco venía pensando ya de tiempo atrás en una institución que agrupase bajo una regla de vida también a los laicos casados y trabajadores, que por lo mismo no podían observar completamente los tres votos de castidad, pobreza y obediencia.

Lo que en última instancia lo llevó a concretar esta idea fue la petición de los dos esposos de Poggibonsi. Señaló a Luquesio y a su mujer un vestido semejante al de los Hermanos. Más tarde les envió la regla de la llamada “Tercera Orden Franciscana”, definida como “medula del santo Evangelio”.

Los terciarios franciscanos se difundieron rápidamente y de manera sorprendente, puede decirse que en los siglos sucesivos muchos en Europa fueron terciarios franciscanos. En Italia, entre las glorias de la Tercera Orden se cuentan Giotto de Bondone, Dante Alighieri y Cristóbal Colón.

La tradición según la cual los dos esposos de Poggibonsi fueron los dos primeros terciarios franciscanos no es segura. Pero ellos fueron los primeros en alcanzar la gloria del altar porque en Poggibonsi el culto a los beatos Luquesio y Buonadona comenzó inmediatamente después de su muerte.

Muchos episodios, prodigiosos o edificantes se narran acerca del resto de su vida, que ciertamente se desarrolló santamente, en busca de una perfección siempre creciente, siguiendo cada vez más estrictamente la regla dada por San Francisco para la Tercera Orden. Luquesio y Buonadona fueron los primeros en practicarla, como medio de honestidad, de paz y de amor en la tierra, y de eterna bienaventuranza en el cielo. Murió el 26 de abril de 1260 y su cuerpo se venera en la iglesia de los hermanos menores.

Inocencio XII en 1694 concedió oficio y misa en su honor.

___________________________________________________________________________________________

Fuente: Montfort.org 
María Luisa de Jesús, Beata Cofundadora, Abril 28  

María Luisa de Jesús, Beata

María Luisa de Jesús, Beata

Cofundadora de las Hijas de la Sabiduría

María Luisa Trichet (en religión María Luisa de Jesús), con San Luis María Grignion de Montfort, es la cofundadora de la Congregación de las religiosas, llamadas Hijas de la Sabiduría. 

Nacida en Poitiers (Francia), el 7 de mayo de 1684, fue bautizada el mismo día. Cuarta de una familia de ocho hijos, recibió una sólida educación cristiana tanto en la familia como en la escuela. A los 17 años, encuentra por primera vez a Luis María Grignion de Montfort, quien acaba de ser nombrado capellán del hospital de Poitiers. Su fama de predicador y de confesor es ya notable entre la juventud de esta región del Poitou. 

Espontáneamente, María Luisa ofrece sus servicios en el hospital: ella consagra una buena parte de su tiempo a los pobres y a los enfermos. Pero, de pronto, Luis María de Montfort le pide de "permanecer" allí. A esta llamada María Luisa responde con un sí total. En el hospital no hay puesto libre para entrar en calidad de "gobernante"... no importa, María Luisa, simplemente, consigue ser admitida como "pobre". Tiene 19 años. 

"Te volverás loca como este sacerdote" le había dicho su madre. ¡Qué idea, cuando se es bella, joven y de buena familia, llevar un sayal gris (2 de febrero de 1703) y pasar su tiempo a cuidar vagabundos, enfermos y apestados! ¡Qué locura seguir a "este sacerdote loco"! 

Durante diez años, María Luisa va a desempeñar lo más perfectamente posible su humilde servicio de cuidar lisiados. Luis María de Montfort ha dejado Poitiers; María Luisa está sola. 

La célebre cruz que Montfort ha dibujado está colocada en el centro del hospital. María Luisa lleva una cruz sobre su sayal gris, pero sobre todo en su corazón. En efecto, ella debe realizar el servicio agotador de cada día, la ausencia de compañeras, el fallecimiento de dos de sus hermanas y de su hermano, joven sacerdote muerto a causa de la peste, víctima de su abnegación. 

Es el comienzo de una aventura, que es a la vez la historia de la Congregación de las Hijas de la Sabiduría: 

1714: Llegada de la primera compañera, Catalina Brunet. 
1715: Fundación de la primera comunidad en La Rochelle (Charente) con dos nuevas reclutas: María Régnier y María Valleau. 
1716: Muerte prematura de Luis María de Montfort a la edad de 43 años. 

La joven congregación es desastibilizada por esta noticia tan dolorosa como inesperada. María Luisa experimenta la frase escrita por Luis María de Montfort: "Si no se arriesga algo por Dios, no se hace nada grande por El". 

Durante 43 años, María Luisa de Jesús, sola, forma sus compañeras, conduce y desarrolla las fundaciones que se multiplican: escuelas de caridad, visitas y cuidados a los enfermos, sopa popular para los mendigos, gestión de grandes hospitales marítimos en Francia. 

Los pobres del hospital de Niort (Deux-Sèvres) la llaman "la Buena Madre Jesús". ¡Es decirlo todo! Su programa de vida es muy simple: "Es necesario que yo ame a Dios oculto en mi prójimo" (Coro de un cántico compuesto por Luis María de Montfort destinado a las Hijas de la Sabiduría). 

Cuando ella muere en Saint-Laurent-sur-Sèvre (Vendée) el 28 de abril de 1759, la Congregación cuenta con 174 religiosas presentes en 36 comunidades, más la Casa Madre. Luis María de Montfort y María Luisa de Jesús descansan juntos en la iglesia parroquial de San Lorenzo. 

Desde esta fecha, millares y millares de Hijas de la Sabiduría (16.883) han calmado su sed de Sabiduría en la Locura del Amor de Dios y de los Pobres. Hoy, más de 2.500 continúan esta aventura en los 5 continentes. 

El 16 de mayo de 1993, María Luisa de Jesús (Trichet) fue declarada "Bienaventurada" (Beata) por el Papa Juan Pablo II en Roma. 

El 19 de septiembre de 1996, el Papa Juan Pablo II fue a recogerse y a orar en las tumbas de San Luis María de Montfort y de la Bienaventurada María Luisa de Jesús en Saint-Laurent-sur-Sèvre (Vendée). 

Por su vida y por sus obras, María Luisa de Jesús revela un mensaje de gran actualidad: promoción integral de la persona humana y servicio a los más pobres, por amor a Jesucristo-Sabiduría.

___________________________________________________________________________________________

Teodora y Didimo o Dimas, Santos Mártires en Alejandría, Abril 28  

Teodora y Didimo o Dimas, Santos

Teodora y Didimo o Dimas, Santos

Mártires en Alejandría
Abril 28

 

Etimológicamente significa “don de Dios” y “ doble, gemelo, compañero”. Vienen de la lengua griega.

¿Hijos pródigos? ¡Todos lo somos! Desde el fondo de tus servidumbre, volviéndote hacia él, no habrá más amargura en tu rostro. Su perdón se convierte en tu propio canto. Abandonarse a Cristo, darle la confianza, perdonar, todo es lo mismo, un mismo soplo de vida.

Los dos murieron mártires en Alejandría en el año 304. Teodora quería mantenerse virgen.
Pero las intenciones del gobernador no eran las mismas. Le concedió tres días de reflexión antes de que fuera condenada a vivir en una casa de prostitución.

El gobernador le dijo:” ¿Ignoras que por voluntad del emperador las vírgenes consagradas que rehusan hacer sacrificios a los dioses, pueden ser deshonradas?. Lo sé, respondió Teodora, pero nunca haré sacrificios a los dioses. Te ruego que no deshonres a tu familia. 

Ella se mantuvo firme en su decisión. Un soldado, Dídimo, que había estado en la audiencia con el gobernador, fue a decirle: “Yo soy el primero”. 

Una vez que estuvieron solos, él le dio su uniforme de soldado y ella le entregó su velo. Así pudo escaparse. Los dos fueron perseguidos hasta que los encontraron.

San Ambrosio de Milán cuenta que Teodora se presentó al tribunal para salvar a Dimas. Pero la suerte ya estaba echada. Los dos murieron martirizados por el terrible emperador Diocleciano.

Se abandonaron a Cristo y, desde él, sacaron la fuerza necesaria para morir por la fe.

___________________________________________________________________________________________

Fuente: Legión de María, Hermosillo 

Vidal de Ravena y Valeria de Milán, Santo Mártires, Abril 28  

Vidal de Ravena y Valeria de Milán, Santo

Mártires del Siglo II

El tránsito de San Vidal y Santa Valeria, mártires, padres de los Santos Gervasio

Vidal de Ravena y Valeria de Milán, Santo

y Protasio.

Vidal de Ravena

Por haber enterrado con el debido honor el cuerpo de San Ursicino, fue preso por orden del cónsul Paulino, y después de haberle atormentado en el potro, le echaron en una profunda hoya cubriéndole de tierra y piedras; con este martirio entregó el alma al Señor.

valeria_milan

Valeria de Milán

Viuda de San Vidal, que se había ido a vivir a Milán, fue arrojada de su carruaje por los seguidores del dios Silvano, que le pegaron y torturaron de tal manera que murió al día siguiente a causa de las heridas.

___________________________________________________________________________________________

 

Fuentes: IESVS.org; EWTN.com; hablarcondios.org, Catholic.net, misalpalm.com

 

Mensajes anteriores en: http://iesvs-org.blogspot.com/

 






No se ha podido encontrar la URL de especificaciones de gadget.

† Meditación diaria . Pascua. 4ª semana. Martes. PRIMEROS CRISTIANOS. UNIVERSALIDAD DE LA FE.

publicado a la‎(s)‎ 28 abr. 2015 3:50 por Julio Mendoza

— Rápida propagación del cristianismo. Los primeros cristianos se santificaron en medio del ambiente en el que encontraron a Cristo.

— Ciudadanos ejemplares en medio del mundo. Llevar a Cristo a todos los ambientes.

— Costumbres cristianas en el seno de la familia.

I. “Nuestro Señor funda su Iglesia sobre la debilidad –pero también sobre la fidelidad– de unos hombres, los Apóstoles, a los que promete la asistencia constante del Espíritu Santo (...).

“La predicación del Evangelio no surge en Palestina por la iniciativa personal de unos cuantos fervorosos. ¿Qué podían hacer los Apóstoles? No contaban nada en su tiempo; no eran ricos, ni cultos, ni héroes a lo humano. Jesús echa sobre los hombros de este puñado de discípulos una tarea inmensa, divina”1. Quien hubiera contemplado sin visión sobrenatural los comienzos apostólicos de aquel pequeño grupo, habría creído que se trataba de un empeño destinado al fracaso desde el principio. Sin embargo, aquellos hombres tuvieron fe, fueron fieles y comenzaron a predicar por todas partes aquella doctrina insólita que chocaba frontalmente con muchas costumbres paganas; en poco tiempo el mundo conoció que Jesucristo era el Redentor del mundo.

Desde el principio la Buena Nueva es predicada a todos los hombres, sin distinción alguna. Los que se habían dispersado en la persecución provocada por la muerte de Esteban –leemos en la Misa de hoy2–, llegaron hasta Fenicia, Chipre y Antioquía. En esta ciudad fueron tantas las conversiones que allí por primera vez llamaron cristianos a los discípulos del Señor. Pocos años más tarde encontramos seguidores de Cristo en Roma y en todo el Imperio.

En los comienzos, la fe cristiana arraigó principalmente entre personas de condición sencilla: soldados de tropa, bataneros, cardadores de lana, esclavos...; también comerciantes.

Considerad, hermanos –escribía San Pablo–, quiénes son los que han sido llamados a la fe de entre vosotros: cómo no sois muchos los sabios según la carne, ni muchos los poderosos, ni muchos los nobles...3.

Para Dios no existe acepción de personas, y los primeros llamados –ignorantes y débiles a los ojos humanos– serán los instrumentos que utilizará para la expansión de la Iglesia. Así se vio con más claridad que la eficacia era divina.

También entre los primeros cristianos existían personas cultas, sabias, importantes, humanamente hablando –un ministro etíope, centuriones, hombres como Apolo y Dionisio Areopagita, mujeres como Lidia–, pero fueron los menos dentro del gran número de conversos a la nueva fe. Comenta Santo Tomás que “también pertenece a la gloria de Dios el que por medio de gente sencilla haya atraído a Sí a los sublimes del mundo”4.

Los primeros cristianos ejercían todas las profesiones comunes en su tiempo, salvo aquellas que entrañaban algún peligro para su fe, como “intérpretes de sueños”, adivinos, guardianes de templos... Y aunque en la vida pública estaban presentes las prácticas religiosas paganas, permaneció cada uno en el lugar y profesión donde encontró la fe, procurando dar su tono a la sociedad, esforzándose por llevar una conducta ejemplar, sin rehuir el trato –al contrario– con sus vecinos y conciudadanos. Intervenían en el foro, en el mercado, en el ejército... “Nosotros los cristianos –dirá Tertuliano–, no vivimos separados del mundo, frecuentamos el foro, los baños, los talleres, las tiendas, los mercados y las plazas públicas. Ejercemos los oficios de marino, de soldado, de labriego, de negociante...”5.

El Señor nos recuerda que también hoy llama a todos, sin distinción de profesión, de condición social o de raza. “¡Qué compasión te inspiran!... Querrías gritarles que están perdiendo el tiempo... ¿Por qué son tan ciegos, y no perciben lo que tú –miserable– has visto? ¿Por qué no han de preferir lo mejor?

“—Reza, mortifícate, y luego –¡tienes obligación!– despiértales uno a uno, explicándoles –también uno a uno– que, lo mismo que tú, pueden encontrar un camino divino, sin abandonar el lugar que ocupan en la sociedad”6.

Así hicieron nuestros primeros hermanos en la fe.

II. A finales del siglo ii, los cristianos están extendidos por todo el Imperio: “No hay raza alguna de hombre, llámense bárbaros o griegos o con otros nombres cualesquiera, ora habiten en casas o se llamen nómadas sin viviendas o moren en tiendas de pastores, entre los que no se ofrezcan por el nombre de Jesús crucificado oraciones y acciones de gracias al Padre y Hacedor de todas las cosas”7.

Los fieles cristianos no huyen del mundo para buscar con plenitud a Cristo: se consideran parte constituyente de ese mismo mundo, al que tratan de vivificar desde dentro, con su oración, con su ejemplo, con una caridad magnánima: “lo que es el alma para el cuerpo, eso son los cristianos en el mundo”8. Vivificaron su mundo, que en muchos puntos había perdido el sentido de la dignidad humana, siendo ciudadanos como los demás, y sin distinguirse de ellos ni por su vestido, ni por insignias, ni por cambiar de ciudadanía9.

No solo son ciudadanos, sino que procuraban serlo ejemplarmente: “obedecen las leyes, pero con su vida sobrepasan las leyes”10, las cumplen acabadamente en beneficio de todos. Ya San Pablo enseñó que se había de pedir a Dios por los constituidos en autoridad11.

Como ciudadanos ejemplares, honraban a la autoridad civil, pagaban los tributos y cumplían las demás obligaciones sociales. Y esto, en épocas de paz y en momentos de persecución y de odio manifiesto. Un ejemplo de la heroicidad de los primeros fieles en vivir estas virtudes cívicas nos lo proporciona San Justino Mártir, a mediados del siglo ii: “Como hemos aprendido de Él (de Cristo), nosotros procuramos pagar los tributos y las contribuciones, íntegramente y con rapidez, a vuestros encargados (...). De aquí que adoramos solo a Dios, pero os obedecemos gustosamente a vosotros en todo lo demás, reconociendo abiertamente que sois los reyes y los gobernadores de los hombres y pidiendo en la oración que, junto con el poder imperial, encontréis también un arte de gobierno lleno de sabiduría”12. Y Tertuliano, que atacaba con vehemencia la degeneración del mundo pagano, escribía que los fieles oraban en sus asambleas por los emperadores, por sus ministros y autoridades, por el bienestar temporal y por la paz13.

Los cristianos, en cualquier época, no podemos vivir de espaldas a la sociedad de la que formamos parte. En el mismo corazón del mundo procuramos vivir responsablemente nuestros quehaceres temporales para, desde dentro, informarlos con un espíritu nuevo, con la caridad cristiana. Cuanto más se haga sentir el alejamiento de Cristo, tanto más urgente se hace la presencia de los cristianos en esos lugares, para llevar, como los primeros en la fe, la sal de Cristo, y devolver al hombre su dignidad humana, perdida en muchas ocasiones. “Para seguir las huellas de Cristo, el apóstol de hoy no viene a reformar nada, ni mucho menos a desentenderse de la realidad histórica que le rodea... —Le basta actuar como los primeros cristianos, vivificando el ambiente”14.

Podemos preguntarnos si donde vivimos llevamos la luz de Cristo a esas personas, a ese ambiente, como hicieron los primeros cristianos.

III. Los caminos de acercamiento a la fe fueron muy variados, algunos extraordinarios, como le sucedió a San Pablo15. A otros los llamará el Señor a través del ejemplo de un mártir; la mayoría de las veces conocían la Buena Nueva por mediación de algún compañero de trabajo, de vecindad, de prisión, de viaje, etcétera. Ya en la época apostólica se hizo costumbre bautizar a los niños, incluso antes de tener uso de razón. San Pablo bautizó familias enteras, y junto con los demás Apóstoles transmitió esta costumbre a toda la Iglesia. Dos siglos más tarde, Orígenes podía escribir este texto: “la Iglesia ha recibido de los Apóstoles la costumbre de administrar el bautismo incluso a los niños”16.

Las casas de los primeros fieles, iguales externamente a las demás, se convirtieron en hogares cristianos. Los padres transmitían la fe a sus hijos, y estos a los suyos, y así la familia se convirtió en un pilar fundamental de la consolidación de la fe y de las costumbres cristianas. Empapados por la caridad, los hogares cristianos eran lugares de paz en medio, no infrecuentemente, de incomprensiones externas, de calumnias, de persecución. En el hogar se aprendía a ofrecer el día, a dar gracias, a bendecir los alimentos, a dirigirse a Dios en la abundancia y en la escasez.

Las enseñanzas de los padres brotaban con naturalidad al compás de la vida, y así la familia cumplía su función educadora. Estos son los consejos que da San Juan Crisóstomo a un matrimonio cristiano: “muéstrale a tu mujer que aprecias mucho vivir con ella y que por ella prefieres quedarte en casa que andar por la calle. Prefiérela a todos los amigos e incluso a los hijos que te ha dado; ama a estos por razón de ella (...). Haced en común vuestras oraciones (...). Aprended el temor de Dios; todo lo demás fluirá como de una fuente y vuestra casa se llenará de innumerables bienes”17. Otras veces es un hijo o una hija el foco de expansión del cristianismo en su familia: atrae a otros hermanos a la fe; quizá luego a sus padres, y estos a los tíos... y acaban acercándose hasta los abuelos.

Son muchas las costumbres cristianas que pueden vivirse en el seno de la familia: el rezo del Santo Rosario, los cuadros o imágenes de la Virgen, hacer el Nacimiento en Navidad, la bendición de la mesa... y otras muchas. Si sabemos cuidarlas, contribuirán a que en el hogar se respire siempre un clima amable, de familia cristiana, donde desde pequeños se aprende con naturalidad a tratar a Dios y a su Madre Santísima.

1 San Josemaría Escrivá, Homilía Lealtad a la Iglesia, 4-VI-1972. — 2 Cfr. Hech 11, 19-20. — 3 1 Cor 1, 26. — 4 Santo Tomás, Comentario a la 1ª Carta a los Corintios, ad. loc. — 5Tertuliano, Apologético, 42. — 6 San Josemaría Escrivá, Surco, n. 182. — 7 San Justino,Diálogo con Trifón, 117, 5. — 8 Epístola a Diogneto, 6, 1. — 9 Cfr. Ibídem, 5, 1-11. — 10Ibídem, 5, 10. — 11 Cfr. 1 Tim 2, 1-2. — 12 San Justino, Apología I, 17. — 13 Cfr. Tertuliano, Apologético, 39, 1 ss. — 14 San Josemaría Escrivá, Surco, n. 320. — 15 Cfr.Hech 9, 1-19.  16 Orígenes, Coment. a la Carta a los Romanos, 5, 9. — 17 San Juan Crisóstomo, Hom. 20, sobre la Carta a los Efesios.

________________________________________




www.iesvs.org






No se ha podido encontrar la URL de especificaciones de gadget.

† Santoral . Bernardita Soubirous, Santa Vidente de Lourdes, Abril 16 INCORRUPTA después de 130 AÑOS

publicado a la‎(s)‎ 16 abr. 2015 4:32 por Julio Mendoza


Bernardita Soubirous, Santa Vidente de Lourdes, Abril 16   INCORRUPTA DESPUES DE 130 AÑOS !!!

Bernardita Soubirous, Santa

Bernardita Soubirous, Santa

Virgen

Martirologio Romano: En Nevers, también en Francia, santa María Bernarda Soubirous, virgen, la cual, nacida en Lourdes de una familia muy pobre, siendo aún niña asistió a las apariciones de la Inmaculada Santísima Virgen María y, después, abrazando la vida religiosa, llevó una vida escondida y humilde (1879). 

Etimológicamente: Bernarda = Aquella que es una guerrera, es de origen germánico.

 

El 11 de febrero, fiesta de la Santísima Virgen de Lourdes, nos recuerda las apariciones de la Virgen a una niña de 14 años que no sabía ni leer ni escribir, pero que rezaba todos los días el rosario, Bernardita Soubirous. Nació en Lourdes en 1844 de padres muy pobres. Por medio de ella la Virgen hizo surgir la prodigiosa fuente del milagro, a la cual acuden peregrinos de todo el mundo para reavivar su fe y su esperanza. Muchos regresan de Lourdes curados también en su cuerpo. La Virgen, durante la segunda aparición, le dijo: “No te prometo hacerte feliz en este mundo, pero sí en el otro”.

A pesar de haber sido dócil instrumento para extener la devoción a la Inmaculada, Bernardita no se contaminó con la gloria humana. El día que el obispo de Lourdes, ante 50.000 peregrinos, colocó la estatua de la Virgen sobre la roca de Massabielle, Bernardita tuvo que permanecer en su celda, víctima de un ataque de asma. Y cuando el dolor físico se hacía más insoportable, suspiraba: “No, no busco alivio, sino sólo la fuerza y la paciencia”. Su breve existencia transcurrió en la humilde aceptación del sufrimiento físico como generosa respuesta a la invitación de la Inmaculada para pagar con la penitencia el rescate de tantas almas que viven prisioneras del mal.

Mientras junto a la gruta de las apariciones se estaba construyendo un grande santuario para acoger a los numerosos peregrinos y enfermos en busca de alivio, Bernardita pareció desaparecer en la sombra. Pasó seis años en el instituto de Lourdes, de las Hermanas de la Caridad de Nevers, y en el que después fue admitida como novicia. 
Su entrada se demoró debido a su delicada

Bernardita Soubirous, Santa

Bernardita Soubirous, Santa

salud. En la profesión tomó el nombre de Sor María Bernarda. Durante los quince años de vida conventual no conoció sino el privilegio del sufrimiento. Las mismas superioras la trataban con indiferencia, por un designio providencial que les impide a las almas elegidas la comprensión y a menudo hasta la benevolencia de las almas mediocres. Al principio fue enfermera dentro del convento, después sacristana, hasta cuando la enfermedad la obligó a permanecer en la cama, durante nueve años, siempre entre la vida y la muerte. 

A quien la animaba le contestaba con la radiante sonrisa de los momentos de felicidad cuando estaba a la presencia de la blanca Señora de Lourdes: “María es tan bella que quienes la ven querrían morir para volver a verla”. Bernardita, la humilde pastorcita que pudo contemplar con sus propios ojos a la Virgen Inmaculada, murió el 16 de abril de 1879. 

Fue beatificada el año 1935 y el Papa Pío XI la elevó al honor de los altares el 8 de diciembre de 1933. 

En Francia se la festeja el 18 de febrero.

Su cuerpo permanece milagrosamente incorrupto después de más de 130 años:

http://www.gloria.tv/?media=89245

 

Película:

Jean Delannoy http://www.gloria.tv/?media=36541

La pasión de Bernadette : http://www.gloria.tv/?media=34884

 

Dibujo para niños:

http://www.gloria.tv/?media=115486

 

___________________________________________________________________________________________

San Benito José Labre
Mendigo
(1783)

Si los vagabundos tuvieran un santo patrono, sería San Benito José Labre. Desde niño le atraía dominar con la miseria su cuerpo, para que el alma quedara más libre para volar hacia Dios. Ya a los doce años ponía como cabecera para dormir una tabla y desde los 16 hasta su muerte durmió siempre en el duro suelo. Tanto que la gente llegó a llamarlo "el santo que duerme en el suelo".

Oración

Este buen hombre sí que cumplió aquello que dijo Jesús: "Si el grano de trigo cae en la tierra y muere, produce mucho fruto". Quiera Dios que como él sepamos mortificarnos en esta vida para reinar por siempre en la eternidad.

Historia

Nació en Bologna, Francia, en 1748. Era el mayor de los quince hijos de un librero acomodado. Sus padres lo colocaron a estudiar junto a un tío sacerdote, el Padre Santiago, que todo se lo daba a los pobres y a quien la gente llamaba "un nuevo San Vicente".
Benito José sentía una enorme inclinación a la lectura de la Sagrada Escritura y a leer Vidas de Santos y libros religiosos. Tanto que su tío tenía que recordarle de vez en cuando que debía dedicar también tiempo suficiente a estudiar otras materias. Otra de sus inclinaciones era hacia la vida retirada del mundo, hacia la vida de oración y de meditación, apartado del trato con los demás.
Su tío sacerdote murió por atender a enfermos de peste, y entonces Benito José se propuso entrar a algún convento donde la vida fuera totalmente dedicada a la oración, el silencio y las penitencias. Viajando a pie centenares de kilómetros, muchas veces por entre la nieve, visitó varios conventos de Cartujos y de Trapenses (monjes en perpetuo silencio) pero en cada convento le respondieron que la edad mínima para entrar era de 24 años, y que como sólo tenía 20 años, no podía ser admitido. Al fin en un convento hicieron una excepción y lo admitieron, pero entonces le llegó la enfermedad de los escrúpulos (imaginar que es pecado lo que no lo es) y le empezaron terribles angustias, que el mismo Superior tuvo que aconsejarle que se retirara, porque su temperamento no era para vivir encerrado en un convento. Benito bajó humildemente la cabeza y dijo: "Hágase la santa voluntad de Dios", y se alejó meditabundo
Desde entonces empieza Benito José una vida poco común. Dispone conseguir la santidad siendo un perpetuo mendigo, un peregrino errante, de santuario en santuario. Benito se propuso dedicar muchos años de su vida a visitar los santuarios más famosos de Europa, a pie, descalzo, pidiendo limosna, vestido como un pordiosero y dedicado únicamente a rezar, meditar y hacer penitencia.
San Benito José  Labre
Andaba descalzo (aun en plena nieve, pedregales o barro) con un vestido sumamente viejo y descolorido, lleno de remiendos. Con un pobre morral donde únicamente llevaba la Imitación de Cristo y un Devocionario para leer los Salmos y otras oraciones, practicaba el consejo de Jesús: "No llevéis alforja con provisiones, ni dinero, ni dos túnicas" (Mr. 6,8). Se propuso ser un monje errante, un vagabundo de Dios, un ser tan espiritual que olvidado de su cuerpo, vivirá de lo que a los demás les sobre. Para siempre será ya un peregrino errante. Sobre su camisa remendada lleva un escapulario y un crucifijo. Las primeras tres noches que estuvo en Roma (después de viajar centenares y centenares de kilómetros desde Francia, a pie, pidiendo limosna) las pasó en un hospicio de pobres, pero luego le pareció que eso era demasiado lujo para él y en adelante dormirá siempre a la intemperie o en el quicio de una puerta, o bajo un puente, o al abrigo de una escalera, o donde la noche lo sorprenda. Nunca aceptaba un lecho o una cama. Lo más que aceptaba era un costal para acostarse en él. Quería asemejarse a Jesús que no tenía ni una piedra para recostar la cabeza. Su filosofía era la de las avecillas del cielo, a las cuales Dios alimenta y que no viven preocupadas por el día de mañana, porque el Padre Dios sabe muy bien que es lo que vamos a necesitar. Las personas ordinarias al verlo sentían desprecio por él y los orgullosos hasta le tenían asco, pero las personas muy espirituales sentían hacia él una honda admiración.
Como si fuera un monje cartujo, por los caminos no hablaba con nadie, a no ser que sintiera la inspiración para decirle alguna palabra espiritual a alguien. Cuando le daban una limosna (que él nunca pidió a nadie) daba las gracias y buscaba a otro más pobre para dársela a él. Andaba por todos esos caminos de Europa de santuario en santuario, desde España hasta Francia, Alemania, Italia, etc., absorto, como dedicado a la contemplación y a hablar con Dios. Cuando llegaba a un santuario se pasaba los días enteros orando allí ante la santa imagen. Cuando oraba ante el Santísimo Sacramento o ante un crucifijo se le pasaban las horas sin darse cuenta y a veces se elevaba varios centímetros por los aires.
A un sacerdote que le preguntó de qué estaba compuesto él para ser capaz de soportar semejante vida le dijo: "Mi cerebro está compuesto de fuego para amar a Dios. Mi corazón es de carne para poder tener caridad para con el prójimo. Mi voluntad es de bronce para tratarme duro a mí mismo".
A otro que le recomendó que no durmiera en el suelo le respondió: "Me parece que Dios quiere que yo le sirva de esta manera. Los pobres dormimos en el lugar donde nos llega la noche… los que ya nos acostumbramos a la pobreza no necesitamos cama demasiado cómoda para dormir… además en este modo de vivir siento más facilidad para comunicarme con el buen Dios".
Las gentes le demostraban mucho desprecio y nada deseaba él tanto como ser despreciado y tenido por nada. Pero nunca lo lograban despreciar los otros como se despreciaba a sí mismo. Un hombre le regaló un día una limosna y Benito José se apresuró a obsequiársela a otro más pobre que él. El que le había dado la limosna creyó que eso era un desprecio y le dio una fueteara. Benito se dejó golpear sin pronunciar una sola palabra. En un santuario lo confundieron con un ladrón y lo sacaron a rastras del templo hacia la plaza. El no se defendió. En Gascuña se acercó a atender a un herido y las gentes dijeron que era él quien lo había atracado y le dieron una paliza. No dijo ni una palabra. Imitaba a Jesús de quien siete veces dice el Evangelio que callaba, mientras lo maltrataban.
Era tan flaco y desgastado que al dormir enroscado en un rincón las gentes lo confundían con un perro dormido y le daban patadas para que se fuera.
Y mientras más se humillaba él, más se preocupaba Dios por elevarlo. Su padre confesor que al principio dudaba mucho de él, se fue convenciendo cada día más y más de que se trataba de un verdadero santo y fue recogiendo datos para su biografía. Don Jorge Zittli un convertido, vio un día que Benito José se acercaba a una mujer que lloraba porque su hijito agonizaba y le dijo: "Deja de llorar mujer, que tu niño ya está bien", y al colocarle la mano sobre la cabeza del niño, éste quedó instantáneamente curado.
Desde 1777 su devoción preferida será asistir a las "Cuarenta horas", esta hermosa devoción que consiste en exponer la Santa Hostia (o sea el cuerpo de Cristo), y dedicarse los parroquianos durante 40 horas a rendirle, por turnos, piadosa adoración. Donde quiera que en Roma hubiera 40 horas en un templo, allí estaba Benito José los tres días adorando al Santísimo Sacramento. Tanto que la gente lo llamaba "El santo de las cuarenta horas".
El padre Daffini vio a Benito en el templo de los Santos Apóstoles, rodeado por un gran resplandor, mientras adoraba la Santa Hostia. María Poeti lo vio lleno de resplandores y elevarse sobre el suelo mientras adoraba al Señor en la Eucaristía. El padre Pompei, Capellán de Santa María La Mayor vio que sobre el corazón de nuestro santo se veían llamaradas mientras adoraba la Santa Hostia.
Los últimos años pasaba los días enteros en los templos orando y por las noches iba a dormir en las ruinas del Coliseo.
La debilidad lo obligó en sus últimos días a aceptar ser recibido en un albergue de mendigos de Roma, y allí su obediencia y su piedad llamaron la atención a los encargados. Benito era siempre el último en acudir a recibir su porción de sopa, y con frecuencia la regalaba a otro que tenía más hambre que él.
A principios de la cuaresma de 1783 adquirió un violento resfriado y el Miércoles Santo estando rezando en un templo cayó desmayado. Muchos acudieron a socorrerlo y un carnicero lo llevó a su casa para atenderlo. Le aplicaron la Unción de los Enfermos y el Jueves Santo - 16 de abril - a la madrugada pasó a la eternidad. Aquella mañana mientras las campanas de los templos de Roma repicaban en la ceremonia del Jueves Santo, su alma volaba a escuchar los repiques de gloria en el Reino de los Cielos.
Apenas se supo la noticia de su muerte, muchos niños empezaron a gritar por las calles: "¡Ha muerto el santo! ¡Ha muerto el santo!", y un gentío enorme acudió a venerar sus despojos y empezó una cadena admirable de milagros junto a sus reliquias.
Exactamente cien años después de su muerte, en 1883, fue declarado santo por el Sumo Pontífice. Varios volúmenes de documentos en Roma comprueban su gran santidad.

___________________________________________________________________________________________

Fuente: Archidiócesis de Madrid 
Engracia, Santa Virgen y Mártir, Abril 16  

Engracia, Santa

Engracia, Santa

Virgen y Mártir

Martirologio Romano: En Zaragoza, en la Hispania Tarraconense, santa Engracia, virgen y mártir, que sufrió duros suplicios, quedándole las llagas como testimonio de su martirio (s. IV). 

Etimológicamente: Engracia = Aquella que se encuentra en estado de gracia, es de origen latino.

 

Habían proliferado los cristianos en el Imperio al amparo de la menor presión de las leyes en tiempo de Galieno. Los había en el campo y más en las ciudades, se les conoce en el foro, se les ve entre los esclavos, en el ejército y en los mercados. Han contribuido otras causas a desparramar la fe de Cristo entre las gentes: el aburrimiento del culto a los vanos dioses paganos, el testimonio que dieron los mártires y que muchos vieron, la transmisión boca a boca de los creyentes y el buen ejemplo. 

Diocleciano ha conseguido la unidad territorial, política y administrativa; quiere unificar también la religión y para ello debe hacer sucumbir la religión de Cristo frente a la del Estado. Da cuatro edictos al respecto y elige cuidadosamente a las personas que sean capaces de hacerlos cumplir. Daciano será quien siembre el territorio de España, bajando desde el noreste hasta el centro, con semillas de cristianos.

Engracia es la joven novia graciosa que viaja desde Braccara, en Galecia, hasta el Rosellón, en Francia, para reunirse con su amado. Dieciocho caballeros de la casa y familia la acompañan y le dan cortejo. Al llegar a Zaragoza y enterarse de las atrocidades que está haciendo el prefecto romano, se presenta espontáneamente ante Daciano para echarle en cara la crueldad, injusticia e insensatez con que trata a sus hermanos. Termina martirizada, con la ofrenda de su vida y la de sus compañeros.

Las actas del martirio -¡qué pena sean del siglo VII , tan tardías, y por ello con poco valor histórico!- describen los hechos martiriales con el esquema propio a que nos tienen acostumbrados en el que es difícil atreverse a separar qué cosa responde a la realidad y qué es producto imaginativo consecuencia de la piedad de los cristianos.

El diálogo entre la frágil doncella y el cruel mandatario aparece duro y claro; ella emplea razonamientos plenos de humanidad y firmes en la fe con los que asegura la injusticia cometida -hoy se invocarían los derechos humanos-, la existencia de un Dios único a quien sirve, la necedad de los dioses paganos y la disposición a sufrir hasta el fin por el Amado; él utiliza los recursos del castigo, la amenaza, la promesa y el regalo. En resumen, la pormenorizada y prolija descripción del tormento de la joven cuenta que primero es azotada, luego sufre los horrores de ser atada a un caballo y arrastrada, le rajan el cuerpo con garfios, llegan a cortarle los pechos y le meten en su cuerpo un clavo; para que más sufra, no la rematan, la abandonan casi muerta sometida al indecible sufrimiento por las heridas hasta que muere. Los dieciocho acompañantes fueron degollados a las afueras de la ciudad.

Un siglo más tarde del glorioso lance cantó Prudencio en su Peristephanon las glorias de los innumerables mártires cesaraugustanos, nombró a los dieciocho sacrificados y a la joven virgen Engracia, invitando al pueblo a postrarse ante sus túmulos sagrados.

Engracia es la figura de la mártir que el pueblo, siempre sensible a la grandeza, ha sabido mirar con simpatía, la ha dorado con el mimo del agradecimiento, la bendice por su valentía, la compadece por sus sufrimientos y quisiera imitarla en su fidelidad.

___________________________________________________________________________________________

Fuente: Mercaba.org 
Lamberto de Zaragoza, Santo Mártir, Abril 16  

Lamberto de Zaragoza, Santo

Lamberto de Zaragoza, Santo

Mártir

Martirologio Romano: En Zaragoza, en Hispania, san Lamberto, mártir (c. s. VIII) 

Etimológicamente: Lamberto = Aquel que es popular en su país, es de origen germánico.

 

En la noche del 13 al 14 de agosto de 1808 volaba, con horrísono estruendo, la fábrica secular del monasterio de Santa Engracia, de Zaragoza. Los franceses dejaban ese triste recuerdo al tener que levantar el sitio. Conservamos una descripción contemporánea, en la que se nos narra la pena de los zaragozanos cuando, al día siguiente, contemplaron aquel espectáculo de desolación y de horror. La voladura había arrastrado consigo la destrucción de valiosísimos elementos arqueológicos y de un archivo que nos podría ilustrar sobre muchos aspectos de la historia de la gloriosa sede cesaraugustana.

No obstante, aunque, como consecuencia de tan triste acontecimiento, la actual cripta de la parroquia de Santa Engracia no presente prácticamente nada de su primitiva planta ni casi de sus primeros materiales, sabemos que se trata de uno de los templos más antiguos y venerables de la cristiandad. Se construyó la cripta en época constantiniana, para recoger en ella los restos de los mártires zaragozanos. Un sarcófago del siglo IV, en el que arqueólogos y teólogos quieren ver la primera representación iconográfica del misterio de la Asunción de Nuestra Señora, es testimonio de la gran antigüedad de la cripta. En ella se conservaban, y se conservan, las cenizas de los mártires de Zaragoza, las "santas masas", junto a las de Santa Engracia y a las de San Lamberto.

De todos estos mártires hace mención el 16 de abril el martirologio romano. No obstante, la fiesta de San Lamberto se celebra en la diócesis de Zaragoza y en algunas otras de Aragón el día 19 de junio, impedida como está la fecha del 16 de abril por la fiesta misma de Santa Engracia. Por otra parte, en este mismo día 19 se encontraba su fiesta en alguno de los antiguos martirológios, incluido el romano, en sus primeras ediciones.

Esta coincidencia en una misma fecha de la conmemoración de los mártires de Zaragoza y de San Lamberto dio pie a una antigua leyenda, que, según los Bolandos. y según el unánime criterio de todos los historiadores modernos, en manera alguna puede sostenerse, falta por completo del más mínimo apoyo documental o arqueológico. Según ella San Lamberto, por los mismos días de Daciano, había sido decapitado por odio a su religión cristiana. Tomando entonces su cabeza entre las manos, había marchado al lugar en que estaban las cenizas de los mártires, y su cuerpo se había unido a ellas, conservándose únicamente la cabeza. Ni el nombre de Lamberto, de clara estirpe nórdica y desusado, por tanto, en la España romana, ni el corte de la narración, claramente inspirada en una errónea interpretación de la costumbre medieval de presentar a los mártires decapitados con su cabeza entre las manos, ni la debilidad del fundamento de dar algún martirologio su nombre el mismo día que el de los otros mártires, permiten tomar esta leyenda en serio.

Nos queda, pues, bien poca cosa. La existencia de un mártir llamado Lamberto. La época probable de su martirio, muy verosimilmente cuando Zaragoza gemía bajo la dominación de los moros. El dato de que ese martirio ocurrió en Zaragoza. Y la tradición, que parece tener cierto fundamento, de que se trataba de un labrador. Esto es todo.

El caso de San Lamberto no es único, ni mucho menos, en el martirologio. Son legión los mártires de los que sólo nos ha quedado la mención escueta de sus nombres. Y aun algunos ni eso nos han dejado. Santos hay, como los cuatro coronados, que han pasado incluso al mismo culto litúrgico universal sin que sepamos cómo se llamaban. Fenómeno este que se presta a muy provechosas reflexiones.

Limitar la santidad únicamente a los santos de los que se ha tenido pormenorizada noticia y cuyo martirio o heroicas virtudes constan de forma plena y con todos los trámites jurídicos, sería hacer grande injuria a la verdad que todos los días presenciamos. En el siglo XX nos consta la existencia de martirios, tras el telón de acero por ejemplo, de los que nunca llegará a saberse con exactitud qué es lo que ocurrió. Dígase lo mismo de las virtudes heroicas. ¡En cuántas diócesis y en cuántas casas religiosas se conserva viva la memoria del olor de santidad que tras sí dejaron sacerdotes, seglares o religiosos, que luego, por circunstancias a veces de orden político, en ocasiones de tipo económico, en otras ocasiones de simple descuido humano, no se llegó a recoger y plasmar jurídicamente! La Iglesia recuerda a todos ellos en la fiesta de Todos los Santos. Y conserva con cariño la mención que la Historia le ha legado de algunos desconocidos, como San Lamberto, en su universal martirologio.

Los modernos hagiógrafos nos explican lo sucedido en estos casos. Lamberto era un labrador santo que dio su sangre por Cristo. A los primeros destinatarios del martirologio que recogió su nombre no hacía falta decirles más. Unos le recordarían personalmente: otros habrían oído hablar de él a sus padres o amigos. La simple mención de su martirio, el día de su natalicio para el cielo, bastaba. Pero los años pasaron; las circunstancias, que antes eran tan conocidas, se fueron borrando de la memoria de los hombres, y la hermosa y edificante historia del santo labrador quedó reducida a sólo su nombre en el martirologio. Es decir, no a eso sólo, porque Lamberto gozaba ya en el cielo del premio a su heroísmo e interponía su mediación en favor de quienes, corno los labradores de las tierras de Teruel, se refugiaban bajo su glorioso patrocinio.

Para el cristiano, su nombre, como el de tantos otros a quienes pudiéramos llamar "santos sin historia”, es fuente de gran consuelo. Lo que al tender a la santificación buscamos no es una gloria humana, efímera y frágil, como lo demuestra el caso de estos hombres que un día hicieron actos heroicos que hoy desconocemos por completo, sino una gloria mil veces más firme y duradera. Lo que hoy no sabemos lo supo y lo sigue sabiendo Dios, que es quien se lo premia. Nuestras acciones buenas, aun las mal interpretadas por los hombres que nos rodean, son bien conocidas por Dios, nuestro supremo y último Juez. Y este su definitivo juicio, y no el contingente de la Historia, es el que verdaderamente nos interesa. Nada sabe la Historia hoy de San Lamberto. Pero él goza de la visión de Dios, que con sus desconocidas acciones mereció en sus tiempos.

Nos quedan, en cambio, sus reliquias. Perdida la memoria de la existencia misma de la cripta de Santa Engracia, el 12 de marzo de 1389, al realizar unas obras, apareció de nuevo, y se reavivó con esta ocasión el culto de los mártires. Pero todavía recibió mayor impulso con motivo del paso del papa Adriano VI por Zaragoza. Sabido es que este papa fue elegido encontrándose en Vitoria y que desde esta ciudad emprendió su viaje hasta Tortosa, donde embarcó para ir a Roma. Forzoso le era, siguiendo el curso del Ebro, pasar por Zaragoza, y así lo hizo, visitando entonces la iglesia de las Santas Masas, o de Santa Engracia. Mostró con esta ocasión particular devoción a Lamberto, glorioso homónimo de otros santos de ese mismo nombre, muy venerados en su tierra natal de Flandes. Y tanta fue su devoción, que mandó el Papa abrir el sepulcro para tomar de él alguna reliquia Y ocurrió que, al separar una quijada del santo cuerpo, salió tanta copia de sangre, según nos cuenta el célebre historiador padre Risco, que fue necesario recibirla en una fuente de plata, y hoy se conserva una buena porción de ella en un relicario de cristal.

La devoción mostrada por Adriano VI y el suceso prodigioso de salir sangre fresca del cuerpo santo, acrecentó la devoción de Zaragoza hacia San Lamberto. Por eso se determinó edificar en el sitio en que San Lamberto fue martirizado un convento de la Orden de la Santísima Trinidad. Se comenzó éste el año 1522, concurriendo los zaragozanos con copiosas limosnas, Para estimularles en esta tarea expidió el Papa el 22 de junio del mismo año un breve, en el que expresa con gran ternura su devoción hacia este santo. Cuenta Adriano VI cómo se había dirigido a él el padre Juan Ferrer, de la Orden de la Santísima Trinidad, exponiéndole el propósito que tenían de edificar el convento en el sitio en que se había verificado el martirio, y en el que aún se conservaba una mata plantada por el mismo Santo. "Nos, considerando el grandísimo afecto de devoción que ya desde hace tiempo teníamos a ese Santo, y continuamos teniéndole..., concedemos las indulgencias solicitadas."

Concluido el convento, se trasladó a él una canilla del brazo de San Lamberto con parte de la sangre de que se ha hecho memoria. En los tiempos siguientes se mejoró todavía más su fábrica, llegando a ser, cuando el padre Risco escribe, "un convento suntuoso, que mantiene un buen número de religiosos, cuya virtud y observancia hacen resplandecer el espiritual edificio”.

Desaparecido el convento con los tristes avatares de la desamortización, la devoción a San Lamberto se refugió únicamente en la cripta de la iglesia de Santa Engracia. La voladura del monasterio, ocurrida en 1808, respetó las reliquias de los santos. Llevadas a la Seo, pasaron después a la sacristía del Pilar y a una de las parroquias de Zaragoza, hasta que, restaurada la cripta entre los años 1813 a julio de 1819, pudieron volver a ella. La cripta no tiene ya el carácter vetusto y primitivo que un día debió de tener. No obstante, los zaragozanos, a cuya diócesis se incorporó recientemente la parroquia de Santa Engracia, que durante siglos perteneció a la de Huesca, continúan siendo fieles a la devoción a sus gloriosos mártires, a los que el 26 de abril de 1480 tomaron por patronos de la ciudad. El Concejo de ésta ejerce, a su vez, patronato sobre la misma cripta.

...





No se ha podido encontrar la URL de especificaciones de gadget.

† Meditación diaria . Pascua. 2ª semana. Jueves. HACER EL BIEN Y RESISTIR AL MAL.

publicado a la‎(s)‎ 16 abr. 2015 4:27 por Julio Mendoza   [ actualizado el 16 abr. 2015 4:29 ]


— Resistencia de los Apóstoles a obedecer mandatos injustos. Firmeza en la fe.

— Todas las realidades, cada una en su orden, deben estar dirigidas a Dios. Unidad de vida. Ejemplaridad.

— No se puede prescindir de la fe a la hora de valorar las realidades terrenas. Resistencia al mal.

I. A pesar de la severa prohibición del sumo sacerdote del Sanedrín de que no volvieran a predicar y a enseñar de ningún modo en el nombre de Jesús1, los Apóstoles predicaban cada día con más libertad y entereza la doctrina de la fe. Y eran muchos los que se convertían y bautizaban. Entonces –nos lo narra la Primera lectura de la Misa–, fueron llevados de nuevo al Sanedrín. El Sumo Sacerdote les interrogó: ¿No os habíamos mandado expresamente que no enseñaseis en ese nombre? Pero vosotros habéis llenado Jerusalén con vuestra doctrina... Pedro y los Apóstoles respondieron: Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres2. Y siguieron anunciando la Buena Nueva.

La resistencia de los Apóstoles a obedecer los mandatos del Sanedrín no era orgullo ni desconocimiento de sus deberes sociales con la autoridad legítima. Se oponen porque se les quiere imponer un mandato injusto, que atenta a la ley de Dios. Recuerdan a sus jueces, con valentía y sencillez, que la obediencia a Dios es lo primero. Están convencidos de que “no hay peligro para quienes temen a Dios sino para quienes no lo temen”3, y de que es peor cometer injusticia que padecerla.

Los Apóstoles demuestran con su conducta la firmeza en la fe, lo hondo que han calado las enseñanzas del Señor después de haber recibido el Espíritu Santo, y también lo que pesa en sus vidas el honor de Dios4.

Hoy también pide el Señor a los suyos la fortaleza y la convicción de aquellos primeros, cuando, en algunos ambientes, se respira un clima de indiferencia, o de ataque frontal, más o menos velado, a los verdaderos valores humanos y cristianos. La conciencia bien formada impulsará al cristiano a cumplir las leyes como el mejor de los ciudadanos, y le urgirá también a tomar posición respecto a las normas contrarias a la ley natural que pudieran alguna vez promulgarse. El Estado no es jurídicamente omnipotente; no es la fuente del bien y del mal.

“Es obligación de los católicos presentes en las instituciones políticas –enseñan los obispos españoles– ejercer una acción crítica dentro de sus propias instituciones para que sus programas y actuaciones respondan cada vez mejor a las aspiraciones y criterios de la moral cristiana. En algunos casos puede resultar incluso obligatoria la objeción de conciencia frente a actuaciones o decisiones que sean directamente contradictorias con algún precepto de la moral cristiana”5.

La protección efectiva de los bienes fundamentales de la persona, el derecho a la vida desde la misma concepción, la protección del matrimonio y de la familia, la igualdad de oportunidades en la educación y en el trabajo, la libertad de enseñanza y de expresión, la libertad religiosa, la seguridad ciudadana, la contribución a la paz internacional, etcétera, forman parte del bien común, por el que deben luchar los cristianos6.

La pasividad ante asuntos tan importantes sería en realidad una lamentable claudicación y una omisión, en ocasiones grave, del deber de contribuir al bien común. Entrarían dentro de esos pecados de omisión de los que –además de los de pensamiento, palabra y obra– pedimos perdón cada día al Señor al comienzo de la Santa Misa. “Muchas realidades materiales, técnicas, económicas, sociales, políticas, culturales..., abandonadas a sí mismas, o en manos de quienes carecen de la luz de nuestra fe, se convierten en obstáculos formidables para la vida sobrenatural: forman como un coto cerrado y hostil a la Iglesia.

“Tú, por cristiano –investigador, literato, científico, político, trabajador...–, tienes el deber de santificar esas realidades. Recuerda que el universo entero –escribe el Apóstol– está gimiendo como en dolores de parto, esperando la liberación de los hijos de Dios”7.

II. Se mueve a nuestro alrededor un continuo flujo y reflujo de corrientes de opinión, de doctrinas, de ideologías, de interpretaciones muy diferentes del hombre y de la vida. Y esto, no ya a través de libros para especialistas, sino a través de novelas de moda, revistas gráficas, periódicos, programas televisivos al alcance de grandes y pequeños... Y en medio de esta confusión doctrinal, es necesaria una norma de discernimiento, un criterio claro, firme y profundo, que nos permita ver todo con la unidad y coherencia de una visión cristiana de la vida, que sabe que todo procede de Dios y a Dios se ordena.

La fe nos da un criterio estable que orienta, y la firmeza de los Apóstoles para llevarlo a la práctica. Nos da una visión clara del mundo, del valor de las cosas y de las personas, de los verdaderos y falsos bienes... Sin Dios y sin el conocimiento del fin último del hombre, el mundo deja de entenderse o se verá desde un ángulo parcial y deformado. Precisamente, “el aspecto más siniestramente típico de la época moderna consiste en la absurda tentación de querer construir un orden temporal sólido y fecundo sin Dios, único fundamento en el que puede sostenerse”8.

El cristiano no debe prescindir de su fe en ninguna circunstancia. “Aconfesionalismo. Neutralidad. —Viejos mitos que intentan siempre remozarse.

“¿Te has molestado en meditar lo absurdo que es dejar de ser católicos, al entrar en la Universidad o en la Asociación profesional o en la Asamblea sabia o en el Parlamento, como quien deja el sombrero en la puerta?”9. Esa actitud equivale a decir –en la política, en los negocios, en el modo de descansar o divertirme, cuando estoy con mis amigos, cuando elijo el colegio para mis hijos...–: aquí, en esta situación concreta, nada tiene que ver Dios; en estos asuntos no influye mi fe cristiana, todo esto ni viene de Dios ni a Dios se ordena.

Sin embargo, la fe ilumina toda la existencia. Todo se ordena a Dios. Pero esa ordenación ha de respetar la naturaleza propia de cada cosa. No se trata de convertir el mundo en una gran sacristía, ni los hogares en conventos, ni la economía en beneficencia... Pero, sin simplificaciones ingenuas, la fe debe informar el pensamiento y la acción del cristiano porque jamás, en ninguna circunstancia, en ningún momento del día se debe dejar de ser cristiano, y de conducirse y de pensar como tal.

Por eso, “los cristianos ejercerán sus respectivas profesiones movidos por el espíritu evangélico. No es buen cristiano quien somete su forma de actuar profesionalmente al deseo de ganar dinero o alcanzar poder como valor supremo o definitivo. Los profesionales cristianos, en cualquier área de la vida, deben ser ejemplo de laboriosidad, competencia, honradez, responsabilidad y generosidad”10.

III. Un cristiano no debe prescindir de la luz de la fe a la hora de valorar un programa político o social, o una obra de arte o cultural. No se detendrá en la consideración de un solo aspecto –económico, político, técnico, artístico...– para dar por buena una realidad. Si en ese acontecimiento político o social o en esa obra no se guarda la debida ordenación a Dios –manifestada en las exigencias de la Ley divina–, su valoración definitiva no puede ser más que una, negativa, cualquiera que sea el valor parcial de otros aspectos de esa realidad.

No se puede alabar esa política, esa ordenación social, una determinada obra cultural, cuando se transforma en instrumento del mal. Es una cuestión de estricta moralidad y, por tanto, de buen sentido. ¿Quién alabaría un insulto a su propia madre, porque estuviese compuesto en un verso con gran perfección rítmica? ¿Quién lo difundiría, alabando sus perfecciones, aun advirtiendo que eran solo “formales”? Es manifiesto que la perfección técnica de los medios no hace más que agravar la maldad de la cosa en sí desordenada, que de otra manera quizá pasaría inadvertida o tendría menos virulencia.

Ante crímenes abominables, como calificaba el Concilio Vaticano II a los abortos, la conciencia cristiana rectamente formada exige no participar en su realización, desaconsejarlos vivamente, impedirlos si es posible y, además, participar activamente por evitar o subsanar esa aberración moral en el ordenamiento jurídico. Ante esos hechos gravísimos, y otros semejantes que también se oponen frontalmente a la moral, nadie puede pensar que no puede hacer nada. Lo poco que cada uno puede hacer, debe hacerlo: especialmente participar con sentido de responsabilidad en la vida pública. “Mediante el ejercicio del voto encomendamos a unas instituciones determinadas y a personas concretas la gestión de asuntos públicos. De esta decisión colectiva dependen aspectos muy importantes de la vida social, familiar y personal, no solamente en el orden económico y material, sino también en el moral”11. En las manos de todos, de cada uno, si actúa con sentido sobrenatural y sentido común, está la tarea de hacer de este mundo, que Dios nos ha dado para habitar, un lugar más humano y medio de santificación personal. Si nos esforzamos en cumplir los deberes sociales, vivamos en una gran ciudad o en un pueblecito perdido, con un cargo importante o humilde en la sociedad, aunque pensemos que nuestra aportación es minúscula, seremos fieles al Señor, también si un día el Señor nos pide una actuación más heroica: Quien es fiel en lo poco, lo es también en lo mucho12.

1 Cfr. Hech 4, 18. — 2 Hech 5, 27-29. — 3 San Juan Crisóstomo, Homilías sobre los Hechos de los Apóstoles, 13. — 4 Cfr. Sagrada Biblia, Hechos de los Apóstoles, EUNSA, Pamplona 1984, p. 108 ss. — 5 Conferencia Episcopal Española, Testigos de Dios vivo, 28-VI-1985, n. 64, e). — 6 ídem,Los católicos en la vida pública, 22-IV-1986, nn. 119-121. — 7 San Josemaría Escrivá, Surco, n. 311. — 8 Juan XXIII, Enc. Mater et Magistra, 15-V-1961, 72. — 9 San Josemaría Escrivá, Camino, n. 353. — 10Conferencia Episcopal Española, Testigos de Dios vivo, n. 63. — 11 ídem,Los católicos en la vida pública, n. 118. — 12 Lc 16, 10.

______________________________________________




www.iesvs.org




No se ha podido encontrar la URL de especificaciones de gadget.

† Santoral . abril 10. Los Mártires Colombianos de la Comunidad de San Juan de Dios. Otros Santos y Beatos del día.

publicado a la‎(s)‎ 10 abr. 2015 10:09 por Julio Mendoza

 

Los Mártires Colombianos de la Comunidad de San Juan de Dios. 
(año 1936)

Jesús es  bajado de la CruzDesde 1934 estalló en España una horrorosa persecución contra los católicos, por parte de los comunistas y masones y de la extrema izquierda. Por medio del fraude y de toda clase de trampas fueron quitándoles a los católicos todos los puestos públicos. En las elecciones, tuvo el partido católico medio millón de votos más que los de la extrema izquierda, pero al contabilizar tramposamente los votos, se les concedieron 152 curules menos a los católicos que a los izquierdistas.

La persecución anticatólica se fue volviendo cada vez más feroz y terrorífica. En pocos meses de 1936 fueron destruidos en España más de mil templos católicos y gravemente averiados más de dos mil.

Desde 1936 hasta 1939, los comunistas españoles asesinaron a 4,100 sacerdotes seculares; 2,300 religiosos; 283 religiosas y miles y miles de laicos. Todos por la sola razón de pertenecer a la Iglesia Católica.

Las comunidades que más mártires tuvieron fueron: Padres Claretianos: 270. Padres Franciscanos 226. Hermanos Maristas 176. Hermanos Cristianos 165. Padres Salesianos 100. Hermanos de San Juan de Dios 98.

En 1936 los católicos se levantaron en revolución al mando del General Francisco Franco y después de tres años de terribilísima guerra lograron echar del gobierno a los comunistas y anarquistas anticatólicos, pero estos antes de abandonar las armas y dejar el poder cometieron la más espantosa serie de asesinatos y crueldades que registra la historia. Y unas de sus víctimas fueron los siete jóvenes colombianos, hermanos de la Comunidad de San Juan de Dios, que estaban estudiando y trabajando en España.

Eran de origen campesino o de pueblos religiosos y piadosos. Muchachos que se habían propuesto desgastar su vida en favor de los que padecían enfermedades mentales, en la comunidad que San Juan de Dios fundó para atender a los enfermos más abandonados. La Comunidad los había enviado a España a perfeccionarse en el arte de la enfermería y ellos deseaban emplear el resto de su vida en ayudar de la mejor manera posible a que los enfermos recobraran su salud mental y física y sobre todo su salud espiritual por medio de la conversión y del progreso en virtud y santidad.

Sus nombres eran: Juan Bautista Velásquez, de Jardín (Antioquía) 27 años. Esteban Maya, de Pácora Caldas, 29 años. Melquiades Ramírez de Sonsón (Antioquía) 27 años. Eugenio Ramírez, de La Ceja (Antioquía) 23 años. Rubén de Jesús López, de Concepción (Antioquía) 28 años. Arturo Ayala, de Paipa (Boyacá) 27 años y Gaspar Páez Perdomo de Tello (Huila) 23 años.

Hacía pocos años que habían entrado en la Congregación y en España sólo llevaban dos años de permanencia. Hombre totalmente pacíficos que no buscaban sino hacer el bien a los más necesitados. No había ninguna causa para poderlos perseguir y matar, excepto el que eran seguidores de Cristo y de su Santa Religión. Y por esta causa los mataron.

Estos religiosos atenían una casa para enfermos mentales en Ciempozuelos cerca de Madrid, y de pronto llegaron unos enviados del gobierno comunista español (dirigido por los bolcheviques desde Moscú) y les ordenaron abandonar aquel plantel y dejarlo en manos de unos empleados marxistas que no sabían nada de medicina ni de dirección de hospitales pero que eran unas fieras en anticleralismo.

A los siete religiosos se los llevaron prisioneros a Madrid.

Cuando al embajador colombiano le contaron la noticia, pidió al gobierno que a estos compatriotas suyos por ser extranjeros los dejaran salir en paz del país, y les envió unos pasaportes y unos brazaletes tricolores para que los dejaran salir libremente. Y el Padre Capellán de las Hermanas Clarisas de Madrid les consiguió el dinero para que pagaran el transporte hacia Colombia, y así los envió en un tren a Barcelona avisándole al cónsul colombiano de esa ciudad que saliera a recibirlos. Pero en el tiquete de cada uno los guardas les pusieron una señal especial para que los apresaran.

El Dr. Ignacio Ortiz Lozano, Cónsul colombiano en Barcelona describió así en 1937 al periódico El Pueblo de San Sebastián cómo fueron aquellas jornadas trágicas: "Este horrible suceso es el recuerdo más doloroso de mi vida. Aquellos siete religiosos no se dedicaban sino al servicio de caridad con los más necesitados. Estaban a 30 kilómetros de Madrid, en Ciempozuelos, cuidando locos. El día 7 de agosto de 1936 me llamó el embajador en Madrid (Dr. Uribe Echeverry) para contarme que viajaban con un pasaporte suyo en un tren y para rogarme que fuera a la estación a recibirlos y que los tratara de la mejor manera posible. Yo tenía ya hasta 60 refugiados católicos en mi consulado, pero estaba resuelto a ayudarles todo lo mejor que fuera posible. Fui varias veces a la estación del tren pero nadie me daba razón de su llegada. Al fin un hombre me dijo: "¿Usted es el cónsul de Colombia? Pues en la cárcel hay siete paisanos suyos".

Me dirigí a la cárcel pero me dijeron que no podía verlos si no llevaba una recomendación de la FAI (Federación Anarquista Española). Me fui a conseguirla, pero luego me dijeron que no los podían soltar porque llevaban pasaportes falsos. Les dije que el embajador colombiano en persona les había dado los pasaportes. Luego añadieron que no podían ponerlos en libertad porque la cédula de alguno de ellos estaba muy borrosa (Excusas todas al cual más de injustas y mentirosas, para poder ejecutar su crimen. La única causa para matarlos era que pertenecían a la religión católica). Cada vez me decían "venga mañana". Al fin una mañana me dijeron: "Fueron llevados al Hospital Clínico". Comprendí entonces que los habían asesinado. Fue el 9 de agosto de 1936.

Aterrado, lleno de cólera y de dolor exigí entonces que me llevaran a la morgue o depósito de cadáveres, para identificar a mis compatriotas sacrificados.

En el sótano encontré más de 120 cadáveres, amontonados uno sobre otro en el estado más impresionante que se puede imaginar. Rostros trágicos. Manos crispadas. Vestidos deshechos. Era la macabra cosecha que los comunistas habían recogido ese día.

Me acerqué y con la ayuda de un empleado fui buscando a mis siete paisanos entre aquel montón de cadáveres. Es inimaginable lo horrible que es un oficio así. Pero con paciencia fui buscando papeles y documentos hasta que logré identificar cada uno de los siete muertos. No puedo decir la impresión de pavor e indignación que experimenté en presencia de este espectáculo. Los ojos estaban desorbitados. Los rostros sangrantes. Los cuerpos mutilados, desfigurados, impresionantes. Por un rato los contemplé en silencio y me puso a pensar hasta qué horrores de crueldad llega la fiera humana cuando pierde la fe y ataca a sus hermanos por el sólo hecho de que ellos pertenecen a la santa religión.

Redacté una carta de protesta y la envié a las autoridades civiles. Después el gobierno colombiano protestó también, pero tímidamente, por temor a disgustar aquel gobierno de extrema izquierda.

En aquellos primero días de agosto de 1936, Colombia y la Comunidad de San Juan de Dios perdieron para esta tierra a siete hermanos, pero todos los ganamos como intercesores en el cielo. En cada uno de ellos cumplió Jesús y seguirá cumpliendo, aquella promesa tan famosa: "Si alguno se declara a mi favor ante la gente de esta tierra, yo me declararé a su favor ante los ángeles del cielo".

Estos son los primeros siete beatos colombianos. Los beatificó el Papa Juan Pablo II en 1992. Y ojalá sean ellos los primeros de una larguísima e interminable serie de amigos de Cristo que lo aclamen con su vida, sus palabras y sus buenas obras en este mundo y vayan a hacerle compañía para siempre en el cielo.

___________________________________________________________________________________________

Fulberto de Chartres, Santo Obispo, Abril 10  

Fulberto de Chartres, Santo

Fulberto de Chartres, Santo

Fulberto de Chartres (St. Fulbert) (v. 960 - 1028) obispo de Chartres, amigo y discípulo de Gerberto de Aurillac.

Sabio de renombre, docente en ciencias profanas, teólogo y científico, ha pasado a la historia por ser el maestro de obra de la reconstrucción de la espléndida catedral de Chartres, después del incendio en la noche del 7 de septiembre 1020.

Se ignora su lugar de nacimiento exacto y la fecha del mismo pero se estima que podía ser originario de Picardía. 

Su nombre proviene del alemán "volk" - pueblo y "bert" - brillante, la traducción sería algo así como "brillante del pueblo". 

Al contrario que sus predecesores y de sus sucesores en el episcopado de Chartres, todos hijos de familias nobles, Fulberto provenía de familia humilde. Se educó en Reims, donde muy probablemente recibió parte de su formación de parte del arzobispo Gerberto d’Aurillac, futuro Papa de nombre Silvestre II, conocido por ser el "Papa del Año Mil". 

Está documentada su estancia en Reims a lo largo del año 984. Fue enviado luego a Chartres donde enseñó durante 20 años antes de ser nombrado obispo de esta ciudad a la edad de 50 años (en el año 1007). 

Allí fundó una escuela de gran fama y notoriedad, la Escuela de Chartres, de carácter neoplatónico y neopitagórico, que destacó principalmente en filosofía, matemáticas y astronomía, además de teología.

Muere el 10 de abril 1028. Desde el 10 de abril 1861, la Iglesia celebra su festividad en esta fecha.

Fue un afamado maestro en teología pero también enseñó gramática, retórica, dialéctica, aritmética y geometría. Fulberto fue calificado por sus contemporáneos como el “venerable Sócrates de la academia de Chartres”. Un punto destacado requiere su enseñanza acerca de astronomía y del manejo del astrolabio, aprendido probablemente en Reims a través del arzobispo Gerberto quien había residido en Gerona y viajado por la España musulmana tomando contacto con la astronomía árabe.

Debido tanto a su cargo y posición como a su profunda y extensa formación Fulberto mantuvo contacto constante y directo con los hombres más poderosos de su época. En este dominio, su talento se hizo notar tras el lamentable incendio de su catedral en 1020. Su carisma le permitió obtener financiación no solamente de los particulares y gremios de la ciudad, sino también de los grandes de Europa, incluidos algunos soberanos paganos como Knut, rey sajón de Dinamarca.
Fue preceptor de Roberto, hijo del rey Hugo Capeto quien más tarde, ya como rey Roberto II de Francia, conocido como "el piadoso" le nombraría obispo de Chartres, en 1007. Fue un obispo consciente de la necesidad de independencia de la Iglesia. Fue consejero de numerosos príncipes y reyes, entre otros de Inglaterra, Hungría y Dinamarca.

___________________________________________________________________________________________

Gema Galgani, Santa Virgen, Abril 10  

Gema Galgani, Santa

Gema Galgani, Santa

Virgen

La historia de esta santa, tan cercana a nosotros por el tiempo (1878-1903) y por las costumbres de la vida cotidiana, tiene cosas increíbles por los fenómenos místicos de que fue protagonista. 

En ciertos períodos de su atormentada vida soportó vejámenes de toda clase. El demonio se le aparecía hasta bajo la figura del confesor para sugerirle obscenidades. Otras veces se le aparecía como un ángel luminoso; cuando se veía desenmascarado, desaparecía en una gran llama roja dejando en el suelo una estela de ceniza. A veces la golpeaba y la dejaba exánime en el suelo, en donde la encontraban con el rostro tumefacto y con los huesos dislocados. 

Pero la animaba a menudo la compañía de Cristo, de la Virgen y de su ángel custodio. Así narró ella misma, por obediencia, los acontecimientos que precedieron el misterioso fenómeno de los estigmas: “Era la noche del 8 de junio de 1899, cuando de repente siento un dolor interno de mis pecados... Apareció Jesús, con todas las heridas abiertas; pero de esas heridas ya no salía sangre, sino que salían unas como llamas de fuego, que vinieron a tocar mis manos, mis pies y mi corazón. Creí morir...”.

Las llagas que se habían abierto aparecían cada semana de las ocho de la noche del jueves hasta las tres de la tarde del viernes, acompañadas con el éxtasis. Ante estos fenómenos misteriosos, que fueron pronto motivo de curiosidad de los vecinos de Lucca en donde vivía Gema, la gente comenzó a llamarla: “la niña de la gracia”. Era una jovencita crecida rápidamente y madurada por la experiencia del dolor. 

Era hija de un farmacéutico de la provincia de Lucca, y cuando tenía ocho años perdió a la madre. Cuidaron de ella los siete hermanos. Pocos años después murió también el padre y ella, curada prodigiosamente de una grave enfermedad que la atormentaba, pidió entrar al convento, pero su petición fue rechazada. Fue recibida en casa del caballero Mateo Giannini, y allí llevó una vida muy retirada, serena y obediente a las directivas del padre espiritual y de las Hermanas pasionistas que se preocuparon de ella. Debajo de los guantes y del modestísimo vestido ocultaba los signos de su participación en la pasión de Cristo. 

Mientras tanto las manifestaciones de su santidad habían superado los límites del barrio y de la ciudad. Muchos, que habían ido a su casa movidos por la curiosidad, salían transformados en su espíritu. La enfermedad ósea que la había atacado desde muy joven volvió a aparecer y la hacía sufrir atrozmente. Comprendió que su calvario estaba por terminar. Pero en su humildad no creía haber pagado suficientemente con la moneda del sufrimiento el privilegio de haber sido asociada a la pasión de Cristo. 

Murió a los 25 años, el 11 de abril de 1903. era la mañana del sábado santo.

Canonizada por S.S. Pío XII el 2 de Mayo de 1940

ORACIÓN
Aquí me tenéis postrada 
a vuestros pies santísimos, 
mi querido Jesús, 
para manifestaros en cada instante 
mi reconocimiento y gratitud 
por tantos y tan continuos favores 
como me habéis otorgado y que todavía 
queréis concederme. 
Cuantas veces os he invocado, 
¡oh Jesús! 
me habéis dejado siempre satisfecha; 
he recurrido a menudo a Vos, 
y siempre me habéis consolado. 
¿Cómo podré expresaros mis 
sentimientos, amado Jesús? 
Os doy gracias…; 
pero otra gracia quiero de Vos, 
¡oh Dios mío!, 
si es de vuestro agrado… 
(aquí se manifiesta la gracia que se desea conseguir). 
Si no fuerais todopoderoso no os haría esta súplica. 
¡Oh Jesús!, 
tened piedad de mí. 
Hágase en todo vuestra santísima voluntad.

Rezar Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

___________________________________________________________________________________________

Fuente: ar.geocities.com/misa_tridentina01 
Antonio Neyrot de Rivoli, Beato Mártir Dominico, Abril 10  

Antonio Neyrot de Rivoli, Beato

Antonio Neyrot de Rivoli, Beato

(1420-1460) 
Nació en Rívoli, Italia, alrededor del año 1423. 

Ingresó en los dominicos de Florencia y en esa época de su vida no destacó precisamente por su fervor. 

En un viaje de Sicilia a Nápoles fue apresado por unos corsarios y llevado a Túnez. 

Abrazó el Islam y contrajo matrimonio, pero ni su nueva religión ni su nuevo estado civil le hicieron feliz. 

Sabedor por mercaderes genoveses que su maestro san Antonino había muerto y hacía milagros, empezó a encomendarse a su intercesión y obtuvo la gracia de convertirse. 

Retomó su hábito de dominico, y se dispuso a recorrer la ciudad de Túnez, proclamando su fe cristiana. 

Mientras lloraba sus pecados de rodillas ante al verdugo, la multitud impaciente se abalanzó sobre él y lo mató. Después pasearon su cadáver por las calles. 

Antonio no tardó en ser venerado como mártir en Italia y Clemente XIII confirmó su culto en 1767.

 ___________________________________________________________________________________________

_Marco Fantuzzi de Bolonia, Beato Franciscano, Abril 10  

Marco Fantuzzi de Bolonia, Beato

Marco Fantuzzi de Bolonia, Beato

Nacido en Bolonia aproximadamente en el año 1405, cuando tenía 25 años, luego de una brillante paso por la universidad en el área de las artes liberales1 ingresó a los Frailes Menores en el convento de San Pablo en Monte.

Infatigable siervo de la Palabra, realizó una famosa predicación Cuaresmal en San Petronio (1455), y se dedicó a la predicación popular inspirándose en grandes modelos de su tiempo, como por ejemplo San Bernardo de Siena, San Juan de Capistrano o Santiago de la Marca.

Fue un heraldo de la Palabra en muchos lares de Italia, como Norcia, Mantova, Milán, Florence, Bolonia.

Electo por tres ocasiones Vicario General de la Orden, trabajó con firmeza y caridad evangélica para salvaguardar el movimiento reformatorio franciscano visitando varios conventos en Europa, Oriente y Tierra Santa.

En Bolonia promovió la fundación del Monastario de Corpus Christi y el nacimiento del Monte de Piedad.

Murió en Piacenza, luego de su predicación cuaresmal, sus restos mortales se guardan en la iglesia de Santa María de Campagna.

Su culto fue confirmado por S.S. Pío IX en 1868.

1Artes liberales: Término que designaba los estudios que tenían como propósito ofrecer conocimientos generales y destrezas intelectuales antes que destrezas profesionales u ocupacionales especializadas, eran:
° la gramática, lingua "la lengua"; 
° la dialéctica, tropus "las figuras"; 
° la retórica, ratio "la razón"; 
° la aritmética, numerus "los números"; 
° la geometría, angulus "los ángulos"; 
° la astronomía, astra "los astros"; y
° la música, tonus "los cantos".









No se ha podido encontrar la URL de especificaciones de gadget.

† Meditación diaria. Octava de Pascua. Viernes. CONSTANCIA EN EL APOSTOLADO

publicado a la‎(s)‎ 10 abr. 2015 10:06 por Julio Mendoza


— La pesca milagrosa. Junto al Señor, los frutos son siempre abundantes. Distinguir al Señor en medio de los acontecimientos de la vida.

— El apostolado supone un trabajo paciente.

— Contar con el tiempo. Poner más medios humanos y sobrenaturales cuanta más resistencia ofrezca un alma.

I. Jesucristo... es la piedra angular: ningún otro puede salvar; bajo el cielo no se nos ha dado otro nombre que pueda salvarnos1.

Los Apóstoles han marchado de Jerusalén a Galilea, como les había indicado el Señor2. Están junto al lago: en el mismo lugar o en otro semejante donde un día los encontró Jesús y los invitó a seguirle. Ahora han vuelto a su antigua profesión, la que tenían cuando el Señor los llamó. Jesús los halla de nuevo en su tarea. Acaeció así: estaban juntos Simón Pedro y Tomás, llamado Dídimo, Natanael, que era de Caná de Galilea, los hijos de Zebedeo y otros dos de sus discípulos3. Son siete en total. Es la hora del crepúsculo. Otras barcas han salido ya para la pesca.Entonces, les dijo Simón Pedro: Voy a pescar. Le contestaron: Vamos también nosotros contigo. Salieron, pues, y subieron a la barca, pero aquella noche no pescaron nada.

Al alba, se presentó Jesús en la orilla. Jesús resucitado va en busca de los suyos para fortalecerlos en la fe y en su amistad, y para seguir explicándoles la gran misión que les espera. Los discípulos no se dieron cuenta de que era Jesús, no acaban de reconocerle. Están a unos doscientos codos, a unos cien metros. A esa distancia, entre dos luces, no distinguen bien los rasgos de un hombre, pero pueden oírle cuando levanta la voz. ¿Tenéis algo que comer?, les pregunta el Señor. Le contestaron: No. Él les dijo: Echad la red a la derecha de la barca, y encontraréis. Y Pedro obedece: La echaron y ya no podían sacarla por la gran cantidad de peces. Juan confirma la certeza interior de Pedro. Inclinándose hacia él, le dijo: ¡Es el Señor! Pedro, que se ha estado conteniendo hasta este momento, salta como impulsado por un resorte. No espera a que las barcas lleguen a la orilla. Al oír Simón Pedro que era el Señor, se ciñó la túnica y se echó al mar. Los otros discípulos vinieron en la barca, pues no estaban lejos de tierra, sino a doscientos codos, arrastrando la red con los peces.

El amor de Juan distinguió inmediatamente al Señor en la orilla: ¡Es el Señor! “El amor, el amor lo ve de lejos. El amor es el primero que capta esas delicadezas. Aquel Apóstol adolescente, con el firme cariño que siente hacia Jesús, porque quería a Cristo con toda la pureza y toda la ternura de un corazón que no ha estado corrompido nunca, exclamó: ¡es el Señor!”4.

Por la noche –por su cuenta–, en ausencia de Cristo habían trabajado inútilmente. Han perdido el tiempo. Por la mañana, con la luz, cuando Jesús está presente, cuando ilumina con su Palabra, cuando orienta la faena, las redes llegan repletas a la orilla.

En cada día nuestro ocurre lo mismo. En ausencia de Cristo, el día es noche; el trabajo, estéril: una noche más, una noche vacía, un día más en la vida. Nuestros esfuerzos no bastan, necesitamos a Dios para que den fruto. Junto a Cristo, cuando le tenemos presente, los días se enriquecen. El dolor, la enfermedad, se convierten en un tesoro que permanece más allá de la muerte; la convivencia con quienes nos rodean se torna junto a Jesús un mundo de posibilidades de hacer el bien: pormenores de atención, aliento, cordialidad, petición por los demás...

El drama de un cristiano comienza cuando no ve a Cristo en su vida; cuando por la tibieza, el pecado o la soberbia se nubla su horizonte; cuando se hacen las cosas como si no estuviera Jesús junto a nosotros, como si no hubiera resucitado.

Debemos pedirle mucho a la Virgen que sepamos distinguir al Señor en medio de los acontecimientos de la vida, que podamos decir muchas veces: ¡Es el Señor! Y esto, en el dolor y en la alegría, en cualquier circunstancia. Junto a Cristo, cerca siempre de Él, seremos apóstoles, en medio del mundo, en todos los ambientes y situaciones5.

II. Cuando descendieron a tierra vieron unas brasas preparadas, un pez puesto encima y pan. Jesús les dijo: Traed algunos de los peces que habéis pescado ahora. Subió Simón Pedro y sacó a tierra la red llena de ciento cincuenta y tres peces grandes. Y aunque eran tantos no se rompió la red.

Los Santos Padres han comentado con frecuencia este episodio diciendo que la barca representa a la Iglesia, cuya unidad está simbolizada por la red que no se rompe; el mar es el mundo; Pedro, en la barca, simboliza la suprema autoridad de la Iglesia; el número de peces significa los llamados6. Nosotros, como los Apóstoles, somos los pescadores que han de llevar a las gentes a los pies de Cristo, porque las almas son de Dios7.

“¿Por qué contó el Señor tantos pescadores entre sus Apóstoles? (...). ¿Qué cualidad vio en ellos Nuestro Señor? Creo que había una cosa que apreció particularmente en quienes habían de ser sus Apóstoles: una paciencia inquebrantable (...). Han trabajado toda la noche y no han pescado nada; muchas horas de espera, en las que la luz gris de la aurora les traería su premio, y no lo ha habido (...).

“¡Cuánto ha esperado la Iglesia de Cristo a través de los siglos (...) extendiendo pacientemente su invitación y dejando que la gracia hiciera su obra! (...) ¿Qué importa si en un sitio o en otro ha trabajado duramente y recogido muy poco para su Maestro? Sobre su palabra, pese a todo, volverá a echar la red, hasta que su gracia, cuyos límites no guardan proporción con el esfuerzo humano, le traiga de nuevo una nueva pesca”8. No sabemos cómo ni cuándo, pero todo esfuerzo apostólico da su fruto, aunque en muchas ocasiones nosotros no lo veamos. El Señor nos pide a los cristianos la paciente espera de los pescadores. Ser constantes en el apostolado personal con los amigos y conocidos. No abandonarlos jamás, no dejar a nadie por imposible.

La paciencia es parte principal de la fortaleza y nos lleva a saber esperar cuando así lo requiera la situación, a poner más medios humanos y sobrenaturales, a recomenzar muchas veces, a contar con nuestros defectos y con los de las personas que queremos llevar a Dios. “La fe es un requisito imprescindible en el apostolado, que muchas veces se manifiesta en la constancia para hablar de Dios, aunque tarden en venir los frutos.

“Si perseveramos, si insistimos bien convencidos de que el Señor lo quiere, también a tu alrededor, por todas partes, se apreciarán señales de una revolución cristiana: unos se entregarán, otros se tomarán en serio su vida interior, y otros –los más flojos– quedarán al menos alertados”9.

III. Jesús llamó a los Apóstoles conociendo sus defectos. Los quiere como son. A Pedro le dirá, después de haber comido con ellos aquella mañana:Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?... Apacienta mis corderos... Apacienta mis ovejas10. Cuenta con ellos para fundar su Iglesia; les da el poder de realizar en su nombre el Sacrificio del altar, el poder de perdonar los pecados, les hace depositarios de su doctrina y de sus enseñanzas... Confía en ellos y los forma con paciencia; cuenta con el tiempo para hacerlos idóneos para la misión que han de desempeñar.

El Señor también ha previsto los momentos y el modo de santificar a cada uno, respetando su personal correspondencia. A nosotros nos toca ser buenos canales por los que llega la gracia del Señor, facilitar la acción del Espíritu Santo en nuestros amigos, parientes, conocidos, colegas... Si el Señor no se cansa de dar su ayuda a todos, ¿cómo nos vamos a desalentar nosotros, que somos simples instrumentos? Si la mano del carpintero sigue firme sobre la madera, ¿cómo va a ser reacia la garlopa en realizar su trabajo?

No es corta la senda que conduce al Cielo. Y Dios no suele conceder gracias que consigan inmediatamente y de forma definitiva la santidad. Nuestros amigos, de ordinario, se acercarán poco a poco hasta el Señor. Encontraremos resistencias, consecuencia muchas veces del pecado original, que ha dejado sus secuelas en el alma, y también de los pecados personales. A nosotros nos corresponde facilitar la acción de Dios con nuestra oración, la mortificación, el quererles de verdad, el ejemplo, la palabra oportuna, la amistad sincera, la comprensión, el pasar por alto sus defectos... Si nuestros amigos tardan en responder a la gracia, nosotros debemos prodigar las muestras de amistad y de afecto, hacer más sólido el soporte humano sobre el que se apoya el apostolado. Afianzar el trato humano con esa persona, que parece no querer comprometerse en aquello que pueda acercarle a Cristo, es señal por nuestra parte de amistad verdadera y de rectitud de intención, de que nos mueve verdaderamente el deseo de que Dios tenga muchos amigos en la tierra, y el bien de nuestros amigos.

El Evangelio nos muestra cómo el Señor era Amigo de sus discípulos, dedicándoles todo el tiempo necesario: les pregunta si tienen algo que comer, para iniciar el diálogo, les prepara luego una pequeña comida a la orilla del lago, se marcha con Pedro mientras Juan les sigue, le dice que continúa confiando en él. No nos debe extrañar que unos amigos así tratados por el Amigo, den luego la vida hasta el martirio, por Él y por la salvación del mundo. Pidamos a Santa María que nos ayude a imitar a Jesús, de modo que en la amistad no seamos “un elemento pasivo tan solo. Tienes que convertirte en verdadero amigo de tus amigos: “ayudarles”. Primero, con el ejemplo de tu conducta. Y luego, con tu consejo y con el ascendiente que da la intimidad”11.

1 Primera lectura. Hech 4, 12. — 2 Cfr. Mt 28, 7. — 3 Jn 21, 2 y ss. — 4 San Josemaría Escrivá, Amigos de Dios, 266. — 5 Cfr. F. Fernández-Carvajal, La tibieza, Palabra, 6ª ed., Madrid 1986, pp. 157 y ss. — 6 Cfr. San Agustín,Comentario sobre San Juan, in loc. — 7 Cfr. San Josemaría Escrivá, Amigos de Dios, 267. — 8 R. A. Knox, Sermón predicado en la festividad de San Pedro y San Pablo, 29-VI-1947. — 9 San Josemaría Escrivá, Surco, n. 207. — 10 Jn 21, 15-17. — 11 San Josemaría Escrivá, Surco, n. 731.

_______________________________________________________





FUENTE :

www.iesvs.org







No se ha podido encontrar la URL de especificaciones de gadget.

1-10 of 962